El monarca alauí enfatiza la solidez de las instituciones del Reino en vísperas de la cita con las urnas, situando la cohesión interna y la proyección diplomática como ejes prioritarios.
RABAT.– El rey Mohamed VI ha apelado a la cohesión social y a la estabilidad institucional de Marruecos como la principal «fuerza estratégica» de la nación con vistas a las elecciones legislativas que se celebrarán el próximo mes de septiembre. En un mensaje institucional de calado político, el monarca alauí subrayó la necesidad de garantizar un proceso electoral transparente y responsable que refuerce el modelo de desarrollo del país en un contexto regional e internacional complejo.
El pronunciamiento real fija las pautas para la contienda electoral del otoño, en la que las distintas fuerzas políticas competirán por la composición del Parlamento y la formación del nuevo Gobierno.
Ejes principales del mensaje real
- Estabilidad como activo geopolítico: Mohamed VI remarcó que la certidumbre política y la continuidad institucional constituyen la base del progreso económico interno y la posición de liderazgo diplomático que Marruecos busca afianzar en África y el Mediterráneo.
- Llamamiento a la participación y la responsabilidad: El monarca instó a las organizaciones políticas, a los candidatos y a la ciudadanía a afrontar el proceso electoral con espíritu de civismo y transparencia, priorizando el interés general y las grandes reformas estructurales del Reino.
- Hoja de ruta socioeconómica: El discurso puso de relieve la importancia de que el futuro Ejecutivo mantenga el impulso a las políticas públicas orientadas al crecimiento económico, la modernización de las infraestructuras y la protección social en todas las regiones del país.
Contexto político
Las próximas elecciones legislativas representan una cita clave para medir el balance del actual mandato parlamentario y la capacidad de las formaciones políticas para responder a los retos económicos y demográficos de la sociedad marroquí. Con esta llamada a la estabilidad, la Casa Real marca el terreno para asegurar que la transición hacia la nueva legislatura se desarrolle en un marco de orden, continuidad institucional y cohesión nacional.















