Juan Maeso, el anestesista que protagonizó uno de los mayores escándalos sanitarios y judiciales en la historia de España, falleció este lunes en un hospital de Valencia. Su abogado, Miguel Ferrer, ha confirmado el deceso del facultativo, cuya salud se había deteriorado gravemente en los últimos años.
Maeso se encontraba en libertad condicional desde marzo de 2023, tras haber cumplido más de quince años de prisión. La medida le fue concedida precisamente debido a su delicado estado físico, que finalmente ha derivado en su muerte.
El origen del brote: una aguja compartida
El caso estalló en 1998, cuando las autoridades sanitarias detectaron un brote inusual de hepatitis C en cuatro hospitales de Valencia (uno público y tres privados). Las investigaciones concluyeron que el foco era el propio Maeso, portador del virus.
Durante el proceso judicial se probó una práctica aterradora: el anestesista se inyectaba parte de las sustancias anestésicas destinadas a los pacientes para consumo propio y, acto seguido, utilizaba la misma aguja para administrar el resto del fármaco a los enfermos, transmitiéndoles así la enfermedad.
Un juicio para la historia
La magnitud del caso obligó a un despliegue judicial sin precedentes en la Ciudad de la Justicia de Valencia:
- Víctimas confirmadas: 275 pacientes contagiados.
- Cifras del proceso: Un sumario de 22.000 folios, 153 abogados, 114 procuradores y más de 600 testigos.
- Prueba definitiva: Un estudio filogenético demostró genéticamente que el virus de todos los afectados provenía de una «fuente única»: el propio Maeso.
Condena récord e indemnizaciones millonarias
En 2007, la Audiencia de Valencia dictó una sentencia histórica, ratificada posteriormente por el Tribunal Supremo, que condenaba a Juan Maeso a 1.933 años de prisión.
Además de la pena de cárcel, el fallo declaró a la Generalitat Valenciana como responsable civil subsidiaria, obligándola al pago de más de 20 millones de euros en indemnizaciones a los afectados y sus familiares. La muerte de Maeso cierra definitivamente el capítulo personal de un hombre que marcó un antes y un después en los protocolos de seguridad hospitalaria en España.




















