Desde la recuperación de desfiles tras medio siglo en San Sebastián hasta el crecimiento récord de cofrades en Andalucía y Cataluña, la religiosidad popular experimenta un «boom» que trasciende lo folclórico.
España inicia hoy su Semana Santa no solo con las carreteras llenas, sino con las calles preparadas para un fervor religioso que no se veía en décadas. Tras años de secularización, los datos de 2026 confirman un cambio de tendencia: el interés por la religiosidad popular está en máximos históricos, impulsado por la recuperación de tradiciones perdidas y el empuje de las nuevas comunidades de fieles.
El hito de San Sebastián: 50 años después
La noticia más simbólica llega desde el norte. San Sebastián, la única capital española que no celebraba procesiones, recuperará este Viernes Santo su desfile religioso tras medio siglo de ausencia.
- La iniciativa: La Cofradía Nuestro Padre Jesús Nazareno (fundada en 1927) ha logrado movilizar a 400 personas.
- El patrimonio: Se han rescatado tres pasos originales de la década de los setenta para recorrer nuevamente el centro donostiarra.
Cataluña y Madrid: Más allá de la tradición
En Cataluña, el fenómeno es especialmente visible en Tarragona y Barcelona. En la capital catalana, el número de fieles que acude a misa se ha duplicado respecto a 2020, alcanzando los 65.000 asistentes regulares, un crecimiento impulsado en gran medida por la población latinoamericana.
Por su parte, Madrid arranca hoy en Vallecas diez días de pasión. La Puerta del Sol se convertirá en el epicentro con la instalación de 6.000 sillas y una ambiciosa exposición en la Plaza Mayor que recorre cinco siglos de historia, con la que el Ayuntamiento busca la declaración de Fiesta de Interés Turístico Regional.
El motor andaluz: Cifras de récord
Andalucía sigue siendo el corazón latente de esta celebración, con previsiones que desbordan cualquier estadística anterior:
- Movilización masiva: Más de 230 hermandades y 150.000 personas en los cortejos de las capitales.
- Sevilla: El censo de hermanos supera ya los 290.000 (un 15% más en la última década) y los nazarenos en las calles rebasarán los 72.000.
- Málaga y Granada: Registran crecimientos en sus cortejos de entre el 12% y el 19% en los últimos años.
La clave del fenómeno: Para los expertos y delegados diocesanos, este auge no es una moda. El aumento de andaluces que se definen como «muy religiosos» (10,7%) y las colas kilométricas en los besamanos de Sevilla indican que la fe personal está recuperando terreno frente al simple espectáculo visual.

















