El Kremlin lanza una oleada de decenas de misiles y más de 600 drones que golpea de madrugada Kiev, Dnipró y Járkov, dejando al menos 14 muertos y más de un centenar de heridos.
La guerra en Ucrania ha entrado en una fase aún más destructiva. Tras una aparición nocturna de Vladímir Putin junto a su equipo militar en la que anunció una “nueva dimensión” en su ofensiva, las fuerzas rusas han ejecutado durante la madrugada de este martes uno de los ataques combinados más intensos de los últimos meses, golpeando de forma simultánea el norte, sur, este, oeste y centro del territorio ucranio.
Según el balance provisional de las autoridades locales, los bombardeos han causado al menos 14 muertos y más de un centenar de heridos, afectando gravemente a infraestructuras críticas y zonas residenciales.
Un ataque masivo y coordinado
Las advertencias que los servicios de inteligencia de Kiev venían haciendo desde hace días se materializaron esta noche en una lluvia de fuego. De acuerdo con los primeros informes del ejército ucranio, las fuerzas rusas desplegaron un arsenal masivo compuesto por:
- Al menos 73 misiles de diversos tipos.
- 656 drones de ataque, que hostigaron las defensas aéreas de forma ininterrumpida durante horas.
La ofensiva se cebó especialmente con grandes núcleos urbanos como Kiev, Dnipró y Járkov. En la capital, el impacto de los proyectiles provocó el derrumbe parcial de un edificio de apartamentos de 24 plantas y de otro bloque residencial de nueve pisos, obligando a miles de ciudadanos a pasar la noche protegidos en la red de estaciones de metro y refugios subterráneos. Los proyectiles también alcanzaron instalaciones infantiles en diversos puntos del país.
Advertencia de Volodímir Zelenski: En un discurso grabado emitido pocas horas antes del bombardeo, el presidente ucranio ya alertaba a la población del inminente peligro: “Las alertas de los servicios de inteligencia sobre ataques rusos siguen vigentes. Es posible un ataque masivo”.
La amenaza de «ataques sistemáticos»
La escalada actual responde a la estrategia punitiva que el Kremlin reactivó hace un par de semanas tras otro potente bombardeo sobre la capital. En aquel momento, Moscú ya advirtió de su intención de lanzar “ataques sistemáticos” contra los “centros de toma de decisiones” en Kiev, instando abiertamente a los ciudadanos extranjeros a abandonar la ciudad.
Pese al esfuerzo de los sistemas de defensa antiaérea ucranios, la enorme magnitud y la dispersión geográfica del ataque de esta madrugada han desbordado los escudos defensivos en varias regiones. A estas horas, los servicios de emergencia continúan trabajando contrarreloj entre los escombros de los edificios residenciales afectados, por lo que el número de víctimas mortales podría aumentar en las próximas horas.















