WASHINGTON — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha salido al paso de los rumores sobre un estancamiento en la vía diplomática al asegurar que los contactos con Teherán no se han detenido. Según el mandatario, las conversaciones de paz encaminadas a resolver el conflicto en Oriente Medio y desbloquear las rutas comerciales clave se mantienen activas.
«Las conversaciones con la República Islámica de Irán continúan a buen ritmo. ¡Gracias por su interés en este asunto!», afirmó Trump a través de un breve mensaje publicado en su red social, Truth Social, el cual cerró con su firma personal.
Contradicciones y mediación internacional
La declaración del mandatario estadounidense se produce en un momento de notable confusión y versiones encontradas en la arena internacional:
- La postura de Teherán: Medios estatales iraníes vinculados a la Guardia Revolucionaria habían sugerido horas antes la suspensión del intercambio de mensajes. El motivo alegado por Irán es la persistencia de las operaciones militares de Israel en el Líbano, argumentando que los ataques rompen el espíritu del alto el fuego.
- El canal diplomático: El diálogo, que cuenta con la mediación clave de países como Pakistán, busca consolidar de manera definitiva la frágil tregua pactada inicialmente el pasado 8 de abril.
Presión estratégica y ambivalencia
A pesar de su mensaje optimista en redes sociales, Trump ha mostrado una postura ambivalente ante los medios de comunicación en las últimas horas. Durante una entrevista telefónica con la cadena CNBC, el presidente restó peso político a una posible ruptura de la mesa de negociación, declarando que «realmente no le importa» si las conversaciones fracasan.
No obstante, la Casa Blanca ha querido dejar claro que un bache en la diplomacia no significa una reanudación automática de las acciones bélicas directas. Aunque Washington planea mantener el severo bloqueo naval para presionar los puertos iraníes y forzar la reapertura total del estratégico estrecho de Ormuz, Trump matizó que una pausa en el diálogo «no significa que vayamos a ir y empezar a lanzar bombas por todas partes».
Por ahora, los esfuerzos diplomáticos siguen concentrados en la posibilidad de una cumbre internacional en Islamabad para asentar las bases de un acuerdo duradero.














