El parón liguero por la final de Copa brinda el escenario perfecto para que el camero y sus socios de Five Eleven Capital negocien la compra de la entidad, con una oferta que ronda los 450 millones de euros.
SEVILLA – El calendario le ha dado un respiro al Sevilla FC, pero el movimiento en los despachos está más frenético que nunca. Tras la vital victoria ante el Atlético de Madrid que da aire al equipo de Luis García en su lucha por la permanencia, el club afronta un paréntesis competitivo hasta el próximo 23 de abril. Diez días sin fútbol que Sergio Ramos y sus socios pretenden aprovechar para dar el golpe definitivo en la propiedad del club.
Una auditoría clave y una oferta condicionada
Tras finalizar la Due Diligence (una auditoría profunda de las maltrechas cuentas nervionenses), el grupo inversor de Ramos, Five Eleven Capital, se prepara para una nueva ronda de contactos con los actuales dueños. Sobre la mesa se mantiene la cifra de 450 millones de euros, aunque el contexto deportivo obliga a matizar las condiciones.
La oferta incluye una cláusula de «seguridad»: si el equipo no logra mantener la categoría, el precio sufriría una rebaja. Aunque se especula con un 25% de descuento en caso de descenso, fuentes cercanas a la negociación sugieren que la cifra final podría menguar todavía más si el Sevilla acaba en Segunda División.
El calendario de la operación
Pese al optimismo en el entorno del camero, la prudencia dicta los tiempos:
- Mayo: Fecha mínima en la que se espera que el equipo asegure matemáticamente la salvación.
- Junio: Mes marcado en rojo para la formalización legal, una vez obtenidos los permisos de LaLiga y completada la burocracia del traspaso de poderes.
«Vamos carajooooo Sevilla, +3», celebraba Ramos en sus redes tras el último triunfo, dejando claro que su implicación emocional con el proyecto es total.
¿Un «Último Baile» en el césped?
A sus 40 años recién cumplidos y tras finalizar su etapa en el Monterrey de México el pasado diciembre, el futuro de Sergio Ramos como futbolista sigue siendo una incógnita. Sin embargo, su estado físico es impecable; el central sigue compartiendo sesiones de entrenamiento intensivas en sus redes sociales, lo que alimenta los rumores de un posible regreso al verde.
De hecho, durante el pasado mercado invernal, Ramos ya habría tanteado la posibilidad de vivir una tercera etapa como jugador en el Sevilla, el mismo club que ahora aspira a dirigir desde el palco. El desenlace de esta doble trama —comprador y, quizá, refuerzo— se resolverá en un verano que promete ser histórico para la entidad hispalense.


















