El reality de Telecinco vivió una convulsa tercera entrega en la que Sandra Barneda tuvo que frenar las faltas de respeto de un participante, mientras que la alarma de la villa de los chicos terminó inutilizada tras un arrebato de ira.
La tercera entrega de La isla de las tentaciones 11 llegó a la parrilla de Telecinco marcada por la máxima tensión durante el proceso de elección de las primeras citas de la edición. Las parejas formadas por Nacho y Náyades, Kico y Paula, Sergio y Paola, Rubén y Gema, y Nando e Isa se dispusieron a sentarse frente a frente ante la presentadora Sandra Barneda para otorgar el collar a los solteros elegidos para su primer encuentro a solas. Sin embargo, la jornada se vio alterada de forma prematura por la reacción de Kico antes de formalizar las decisiones.
Lee tambien: ‘La isla de las tentaciones 11’ arranca con confesiones impactantes y activa las primeras alarmas
El origen de la disputa se remonta a entregas anteriores del programa, cuando se produjo la entrada en la villa de las chicas de Fran, un soltero que ya había resultado del agrado de Paula en la edición precedente. La presencia del tentador despertó los celos de Kico, quien reaccionó con continuas burlas sobre su aspecto físico, especialmente tras un olvido del soltero durante su frase de presentación. En lugar de propiciar un distanciamiento, la actitud del participante incrementó el interés mutuo entre su novia y el tentador.
Durante el reencuentro supervisado por Sandra Barneda, Kico incrementó sus faltas de respeto hacia Fran y el resto de los solteros, dirigiéndose a ellos con términos como «pringados» y «personajes». La actitud del concursante provocó la intervención de la presentadora, quien le frenó en reiteradas ocasiones, le exigió que pidiera disculpas y le afeó su comportamiento en directo.
Estallido en la playa y elección final
Al tomar la palabra, Paula intentó justificar su postura ante su pareja: «Antes de venir aquí ya te lo dije, que Fran me parecía un chico guapo. Tú me has dicho que disfrute y que sea yo, entonces…». Acto seguido, Kico la interrumpió de forma reiterada preguntándole si pensaba otorgarle el encuentro. Tras confirmar la joven su intención, el participante comenzó a gritar, propinó una patada a su silla y abandonó la zona corriendo para golpear la orilla del mar a puñetazos.
Paula se desplazó tras él para intentar calmar la situación, momento en el que Kico le manifestó su temor a perderla y le pidió abandonar el programa. Tras regresar la joven con sus compañeras y recriminarle a su novio que reconociera su actitud, el propio Fran intervino para pedirle a la participante que se alejara de esa relación. Finalmente, ante la indicación de Kico de que no se le acercara, Paula confirmó su decisión: «Le doy la cita a Fran».
La agitación acumulada se trasladó posteriormente a la estancia nocturna de los participantes masculinos. El sonido continuado de la luz de la tentación terminó por desbordar a los concursantes. En un arrebato de ira al no tolerar el sonido de la alarma, Rubén corrió hacia el dispositivo y lo arrancó de la pared, declarando: «Se acabó la luz de la tentación».








