Tres jóvenes de 22, 23 y 25 años, vecinos de Cabezón de la Sal, Casar de Periedo y Virgen de la Peña, fallecieron en la madrugada de este domingo tras sufrir un grave accidente de tráfico en la carretera nacional N-634, a su paso por el municipio cántabro de Cabezón de la Sal.
El siniestro tuvo lugar alrededor de las 00:30 horas, en el punto kilométrico 244,9, antes del puente de Virgen de la Peña, según ha informado la Delegación del Gobierno en Cantabria. Por causas que todavía se están investigando, el conductor del vehículo perdió el control, subió por una isleta y el coche dio varias vueltas hasta quedar finalmente detenido en el aparcamiento de un restaurante cercano.
A la llegada de los servicios de emergencia, dos de los ocupantes del vehículo ya habían fallecido. Los bomberos del 112 tuvieron que excarcelar al tercer joven, que permanecía con vida en el interior del coche, aunque, pese a los esfuerzos de los sanitarios del 061, falleció minutos después mientras era atendido.
En el lugar del accidente intervinieron efectivos del Sector de Tráfico de la Guardia Civil, personal sanitario y bomberos del servicio autonómico de emergencias 112, que trabajaron durante la madrugada en las labores de rescate y control de la zona.
Hasta el lugar también se desplazaron psicólogos del Gobierno de Cantabria para prestar apoyo a los familiares de las víctimas.
La presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, ha mostrado públicamente su conmoción por lo ocurrido. A través de sus redes sociales, se declaró «consternada» por el “terrible accidente” y trasladó su pésame a las familias, asegurando que «no hay consuelo para un dolor tan grande» y ofreciéndoles «todo su afecto en este momento tan triste».











