El anuncio sobre Kimberly Guilfoyle se ha producido durante el tenso y breve estreno de Katie Zacharia como nueva portavoz de la Casa Blanca, marcado por la controversia sobre las encuestas electorales a tres semanas de las midterms.
Lee tambien: Donald Trump sugiere rebautizar el Pacífico o el Atlántico como «Océano Trump» u «Océano de las Américas»
WASHINGTON. — En un brevísimo regreso de las ruedas de prensa en la Casa Blanca tras 47 días de ausencia, la nueva portavoz del Gobierno estadounidense, Katie Zacharia, ha anunciado este martes que el presidente Donald Trump ha pedido la dimisión a su embajadora en Grecia, Kimberly Guilfoyle.
Guilfoyle, exnuera del presidente al haber sido prometida de su primogénito Donald Trump Jr. durante cuatro años, se encuentra en el centro de una tormenta política tras una serie de informaciones publicadas por The Wall Street Journal. Entre las irregularidades reveladas, se acusa a la diplomática de haber solicitado 100.000 dólares a un donante republicano para saldar la deuda de su tarjeta de crédito antes de su audiencia de confirmación en el Senado, prometiendo a cambio favores políticos.
Lee tambien: Ucrania ataca terminal petrolera en Rostov tras acuerdo entre Trump y Putin
Los antecedentes de la polémica
El escándalo en torno a la embajadora en Atenas se había intensificado en el último mes con otras graves revelaciones:
- Ingerencia diplomática: Se le atribuyen conversaciones privadas donde presumía de haber urdido un plan para precipitar la caída del Gobierno cuatripartito de Ilie Bolojan en Rumanía en mayo, amenazando con maniobras similares al ministro griego de Energía, Stavros Papastavrou.
- Vínculos con un lobista: Se han cuestionado sus relaciones y viajes en el avión privado del lobista griego Christos Marafatsos.
Pese a su conocida frase «¡Estás despedido!», Trump ha optado en esta ocasión por solicitar la renuncia voluntaria de su exnuera en lugar de cesarla de forma directa.
Un estreno accidentado en la Portavocía
La comparecencia supuso el debut de Katie Zacharia al frente de la comunicación de la Casa Blanca, puesto que se encontraba vacante desde finales de agosto tras la renuncia de Karoline Leavitt —quien recientemente ha fichado como colaboradora por la cadena Fox News—.
En un encuentro de apenas tres preguntas, Zacharia mostró una cerrada lealtad al mandatario —llegando a confundir a Trump con su marido en un lapsus— y defendió el entusiasmo popular ante las próximas elecciones de mitad de mandato (midterms). No obstante, sus afirmaciones sobre los récords de asistencia a los mítines chocan con la realidad de los sondeos, que sitúan la impopularidad del presidente en mínimos históricos a tres semanas de la cita con las urnas.
Zacharia, con experiencia previa como portavoz en Seguridad Nacional bajo la gestión de Kristi Noem y consejera en Trump Media, asume el cargo en un momento de máxima tensión entre la Administración republicana y los medios de comunicación tradicionales.








