El exjefe de ETA Garikoitz Aspiazu, conocido como Txeroki, ha comenzado a cumplir un régimen de semilibertad que le permite salir de la prisión de Martutene, en San Sebastián, de lunes a viernes, para trabajar y realizar labores de voluntariado en Gipuzkoa.
Este martes, Txeroki salió de la cárcel por tercer día consecutivo poco antes de las ocho de la mañana, protegido con visera y capucha, y se trasladó en un vehículo que le esperaba en la puerta.
El régimen de semilibertad, concedido por el Gobierno Vasco, no constituye un tercer grado, sino una medida intermedia destinada a «preparar» la salida definitiva del interno, que debe regresar a dormir a prisión cada noche de lunes a viernes, de acuerdo con el artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario.
Para acceder a esta fórmula, el interno presentó un plan de ejecución que acredita que realizará trabajo remunerado y voluntariado, cumpliendo horarios establecidos. Según fuentes penitenciarias, Txeroki permanecerá en libertad parcial hasta julio de 2027, fecha prevista para su salida definitiva.
Garikoitz Aspiazu Rubina, nacido en Bilbao en 1973, fue considerado jefe de ETA hasta su detención en 2008. En España, ha sido condenado a cientos de años de prisión por diversos atentados, incluyendo intentos de asesinato y actos terroristas, y cumplía penas adicionales en Francia antes de ser trasladado en 2024 a Martutene.
Entre sus condenas destacan 377 años de prisión por atentados en 2002, nueve años por un coche bomba en Castellón en 2007, y 18 años por un intento de asesinato con paquete bomba en 2002. Aunque se le vinculó con otros ataques, como el atentado de la T4 en Madrid y el asesinato del juez José María Lidón, fue absuelto de algunos por falta de pruebas.
El régimen de semilibertad de Txeroki marca un paso intermedio en su reintegración social, permitiéndole compatibilizar su condena con actividades laborales y de voluntariado en Gipuzkoa.



















