Lo que parecía un caso cerrado para la justicia en Ceuta ha dado un vuelco inesperado en los tribunales. El magistrado del Tribunal de Instancia de Ceuta ha decretado el sobreseimiento de la causa contra una mujer de Sevilla que fue detenida con un cargamento de 83 kilos de hachís. El motivo: la prueba clave, la droga incautada, fue destruida prematuramente, impidiendo que la defensa pudiera realizar su propio análisis pericial.
Según informa El Faro de Ceuta, la decisión judicial responde a la falta de garantías procesales. Aunque la Guardia Civil interceptó la sustancia en un doble fondo de un vehículo en febrero, la defensa había solicitado formalmente que no se eliminara el alijo. Pese a esta petición, el área de Sanidad procedió a su destrucción siguiendo una orden previa del juzgado instructor, lo que ha terminado por invalidar el procedimiento.
Un pulso entre la Fiscalía y la Defensa
Antes del inicio de la vista oral, la letrada de la defensa solicitó el archivo inmediato. El argumento fue contundente: al no existir ya la sustancia, es imposible realizar una contrapericial que garantice el derecho a la defensa de la acusada.
- La postura del Juez: El magistrado coincidió en que, al haberse destruido los 126 bloques de hachís a pesar de la oposición expresa de la defensa, no se puede enjuiciar a la mujer con las garantías suficientes.
- La respuesta de la Fiscalía: El Ministerio Público se opuso al archivo, argumentando que la ley permite la destrucción de la droga siempre que se conserve una muestra representativa. La Fiscalía ya ha anunciado que recurrirá la decisión ante una instancia superior.
Los hechos: un «pase» frustrado en el puerto
El decomiso tuvo lugar el pasado 1 de febrero en el puerto de Ceuta. Durante una inspección de la Compañía Fiscal y el Servicio Cinológico de la Guardia Civil, se detectó que el coche que conducía la acusada ocultaba la droga con la intención de embarcar hacia Algeciras.
En aquella jornada se intervinieron dos vehículos con un total de 136 kilos de droga. Sin embargo, en el caso específico de esta mujer, el error en la custodia de la prueba ha impedido que se dicte una sentencia condenatoria.
La resolución ha causado una enorme sorpresa en el ámbito judicial de la ciudad, al tratarse de una cantidad de droga muy significativa que, por un fallo en la cadena de custodia y conservación, no llegará a juicio.















