La Comisión de Salud Pública aprueba extender el rango de edad para la realización de mamografías bianuales, una medida con aval clínico que las comunidades implantarán en un plazo máximo de seis años.
MADRID — La Comisión de Salud Pública ha aprobado de manera oficial una propuesta de gran impacto para la prevención sanitaria en España: la ampliación de la población diana del programa de cribado poblacional de cáncer de mama dentro del Sistema Nacional de Salud (SNS). A partir de la entrada en vigor de esta directiva, el rango de edad de cobertura obligatoria y gratuita se extenderá para abarcar a las mujeres de entre 45 y 74 años, superando los criterios actuales que limitaban el acceso generalizado al tramo de los 50 a los 69 años.
Según ha informado el Ministerio de Sanidad, liderado por Mónica García, la implantación de esta nueva medida se llevará a cabo de forma progresiva. Debido a la envergadura logística que supone para las diferentes regiones, las comunidades autónomas dispondrán de un plazo de hasta seis años para consolidar una cobertura cercana al 100 % en los nuevos grupos de edad incorporados.
Una mamografía cada dos años
Hasta la fecha, la cartera común de servicios del SNS establecía la realización de una mamografía preventiva cada dos años exclusivamente para las mujeres situadas entre los 50 y los 69 años. La nueva regulación ratifica esta misma periodicidad bianual, extendiéndola de manera idéntica a todo el nuevo rango de edad (desde los 45 hasta los 74 años).
El impacto presupuestario global de la medida se ha estimado en 534 millones de euros a distribuir entre el periodo de 2025 y 2029. No obstante, las autoridades sanitarias han aclarado que el coste real neto para el erario público será menor, debido a que un número significativo de comunidades autónomas ya habían comenzado, por iniciativa propia, la incorporación progresiva de estos grupos demográficos en sus redes regionales de salud.
Aval clínico y experiencia autonómica
La adopción de esta medida responde a criterios científicos e institucionales fijos. La propuesta se fundamenta, en primer lugar, en las recomendaciones internacionales de la Red de Agencias de Evaluación de Tecnologías Sanitarias (RedETS) y del Consejo de la Unión Europea. Asimismo, se apoya en una ineludible evidencia clínica: los datos epidemiológicos actuales revelan que alrededor del 10 % de los cánceres de mama en España se diagnostican en mujeres menores de 50 años.
Para definir la viabilidad y efectividad del proyecto, Sanidad ha tomado como referencia la experiencia previa acumulada por varios territorios pioneros, cuyos resultados en fases piloto han resultado ser concluyentes:
- Tramo de 45 a 49 años: La evidencia científica apunta a que el cribado temprano contribuye de manera drástica a reducir la mortalidad y favorece la localización de tumores en estadios más precoces. Comunidades como Navarra, Castilla y León, La Rioja y Castilla-La Mancha ya contaban con recorrido en este sector. En concreto, los datos recogidos en Navarra reflejan una tasa media de detección del 4,20 % entre 2022 y 2024, una cifra clínicamente comparable a la observada en el grupo tradicional de 50 a 54 años.
- Tramo de 70 a 74 años: La ampliación en la población sénior se apoya en los informes remitidos por Galicia. En esta comunidad, la tasa de detección registrada en este grupo de edad durante el año 2023 se situó en un 8,7 %, un porcentaje notablemente superior al registrado en el tramo inmediatamente anterior (de 65 a 69 años), confirmando el beneficio médico de prolongar el seguimiento radiológico preventivo.









