La lesión de Kylian Mbappé obliga a Xabi Alonso a replantear su estrategia ofensiva de cara al partido del domingo ante el Betis y, muy probablemente, también para la Supercopa de España. No se trata de una ausencia cualquiera: el francés acumula 29 goles en 24 partidos esta temporada, más del 50% de los tantos del equipo, convirtiéndose en la referencia principal del ataque desde la llegada de Alonso.
Sin su delantero estrella, el técnico cuenta con varias alternativas. La opción más natural es situar a Rodrygo Goes como delantero centro. El brasileño ya conoce la posición y puede aportar movilidad y asociación, además de llegar en un buen momento de confianza tras romper una sequía goleadora de nueve meses. Este planteamiento permitiría también la inclusión de Franco Mastantuono, un jugador creativo que añadiría agresividad y peso ofensivo al equipo.
Otra alternativa es reforzar el centro del campo, desplazando a Valverde a la banda derecha. Esta variante da más equilibrio y músculo al equipo, aunque reduce la presencia ofensiva en los metros finales, dejando a Rodrygo como principal encargado de la finalización.
Xabi tampoco descarta recurrir a Gonzalo, replicando la fórmula que ya utilizó en el Mundial de Clubes. Esta opción sería la más sencilla desde la estructura —un nueve fijo— pero a la vez la más revolucionaria, ya que el técnico ha optado últimamente por planteamientos más conservadores con los canteranos.
Otra propuesta sería jugar sin un delantero centro claro, formando una pareja Vinicius-Rodrygo en un 4-4-2. Una alternativa dinámica, pensada para atacar espacios y aumentar la velocidad en transición, aunque con menos presencia en el área rival.
El abanico de opciones, eso sí, está limitado por el contexto de la plantilla. Endrick ha salido cedido al Olympique de Lyon, mientras que Brahim Díaz sigue concentrado en la Copa de África con Marruecos, dejando a Alonso con menos recursos ofensivos disponibles.


















