El expresidente del Gobierno asegura en TVE que tuvo un «nulo papel» en el rescate, califica de «regalo de cortesía» las joyas halladas en su despacho y tacha de «invención» la creación de una sociedad ‘offshore’.
MADRID. El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha reiterado este jueves su absoluta inocencia respecto a las acusaciones que pesan sobre él en el marco del ‘caso Plus Ultra’. En su primera aparición pública tras declarar el pasado 17 de junio en la Audiencia Nacional —donde se le investiga por un presunto delito de tráfico de influencias—, Zapatero ha ratificado que jamás realizó gestión alguna ante el Ejecutivo o la SEPI para favorecer a la aerolínea.
Durante una entrevista concedida a Televisión Española (TVE), el exjefe del Ejecutivo ha salido al paso de las declaraciones de su colaborador Julio Martínez Martínez, quien le implicó en la intermediación del préstamo estatal a cambio del cobro de comisiones. Zapatero ha asegurado que tuvo un «nulo papel» en la tramitación de las ayudas y que ni siquiera conocía a los miembros del consejo de la SEPI ni sabía que la compañía iba a ser rescatada. «Nadie va a poder decir que hice una sola influencia», ha enfatizado, defendiendo la legalidad de sus trabajos de consultoría para la firma Análisis Relevante y negando tajantemente el desvío de fondos hacia sus hijas, también investigadas.
Explicaciones sobre las joyas y la sociedad ‘offshore’
En cuanto a las joyas valoradas en 1,3 millones de euros y halladas en la caja fuerte de su despacho —asunto que el juez investiga en una pieza separada por presunto contrabando y delito fiscal—, Zapatero ha rehusado desvelar el país de procedencia, argumentando que se trató de un «regalo de cortesía personal» recibido hace años. Ha asegurado que no conocía su valor ni existía intencionalidad de defraudar, añadiendo que la tasación judicial será contrastada mediante un contraperitaje. «Evidentemente, si repasas la historia, hubiera tomado otra decisión en ese momento», reconoció respecto a su aceptación, admitiendo que en la actualidad dichos objetos le producen «una alergia profunda».
Asimismo, el expresidente ha calificado de «invención absoluta» las informaciones que apuntan a que dio instrucciones para constituir una sociedad offshore en Dubái durante un almuerzo. Aunque reconoció la existencia de la comida con su exasistente Gertrudis Alcázar —a quien defendió como una trabajadora «ejemplar»—, sostuvo que calificar esa reunión de maniobra financiera es una «inferencia insólita» y recordó que la carga de la prueba corresponde a quien acusa.
Denuncia por vulneración de la intimidad
Durante la entrevista, Zapatero ha denunciado el perjuicio personal y familiar derivado del proceso, criticando con dureza la filtración de sus agendas privadas y de las conversaciones con su secretaria. Según el expresidente, estas divulgaciones han vulnerado derechos fundamentales «hiperprotegidos por la Constitución».
Finalmente, ha agradecido el respaldo expresado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y por la dirección del PSOE, al tiempo que ha emplazado al líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, a respetar la presunción de inocencia. Zapatero ha concluido afirmando que no pide «fe» a la opinión pública, sino que demostrará su inocencia en los tribunales con «hechos».
















