Julio Martínez declara en la Audiencia Nacional dispuesto a colaborar con la Justicia, desmintiendo la versión del exjefe del Ejecutivo sobre la ayuda pública a la aerolínea.
Un nuevo e inesperado testimonio ha dado un giro a la investigación en torno al rescate de la aerolínea Plus Ultra. El empresario Julio Martínez, quien fuera amigo y colaborador cercano de José Luis Rodríguez Zapatero, ha comparecido este martes ante la Audiencia Nacional asegurando que el expresidente del Gobierno era quien «fijaba la estrategia» en la operación de apoyo financiero a la compañía.
La declaración de Martínez choca frontalmente con la versión defendida por el propio Zapatero, quien durante su comparecencia judicial negó rotundamente cualquier gestión: «No hablé con absolutamente nadie del sector público sobre el rescate de Plus Ultra y no habrá nadie que pueda decir lo contrario», había afirmado el expresidente.
Un rescate rodeado de controversia
La ayuda estatal a Plus Ultra se concedió con fondos públicos a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) durante la crisis sanitaria de la pandemia. Desde un primer momento, la operación generó un intenso debate político y mediático por varios motivos:
- Tamaño de la compañía: Se cuestionó si una aerolínea de escasa cuota de mercado cumplía los requisitos de «empresa estratégica» para justificar la inyección de dinero público.
- Conexiones internacionales: La aerolínea contaba con conocidos vínculos empresariales y accionariales en Venezuela.
Pese a que la causa penal original sobre la legalidad de la ayuda fue archivada en 2023, la decisión de Martínez de prestarse a colaborar activamente con los tribunales abre un nuevo frente en la causa.
El precedente del ‘caso Aldama’ y la vía de la colaboración
Este vuelco judicial se produce un mes después de que el Tribunal Supremo concediera la libertad al empresario Víctor de Aldama, considerado una pieza clave en la trama de las mascarillas que acabó con la condena e ingreso en prisión del exministro José Luis Ábalos y su exasesor Koldo García.
En aquel proceso, el alto tribunal consideró determinante la confesión de Aldama para incriminar al resto de los imputados, lo que le permitió evitar el ingreso en prisión. Tras conocerse la sentencia, Aldama declaró públicamente ante los medios: «Espero que los demás que vienen detrás colaboren», una afirmación que cobra ahora especial relevancia tras la maniobra de Julio Martínez ante el juez.


















