SEVILLA. El devastador incendio forestal de Almería, que ha cobrado la vida de 13 personas, avanzó a una velocidad extrema de 128 metros por minuto, una cifra que cuadruplica las estimaciones de los modelos científicos convencionales. Así lo ha revelado en el Pleno del Parlamento de Andalucía el vicepresidente de la Junta y consejero de la Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz.
Durante su comparecencia, Sanz ha calificado el suceso como un «fenómeno extraordinario e inusual» que rompió con todos los patrones previsibles. El fuego, declarado el pasado 9 de julio tras la caída de un cable eléctrico en una cuneta, se vio alimentado por condiciones meteorológicas extremas: temperaturas superiores a los 40 °C, humedad excesivamente baja y rachas de viento de más de 50 km/h.
Claves de la gestión y cronología del siniestro
- Origen y respuesta rápida: El primer aviso al 112 se registró a las 16:25 horas. En menos de 20 minutos ya operaban en la zona tres medios aéreos y más de 25 efectivos terrestres, además de bomberos y Guardia Civil.
- Despliegue de emergencias: Ante la voracidad de las llamas, se cortó la carretera N-340A antes de las 17:00 horas y se iniciaron los desalojos. Tras elevarse al nivel 2, la Unidad Militar de Emergencias (UME) se incorporó de madrugada con 70 efectivos, momento en el que se localizaron las primeras víctimas mortales.
- Balance de daños: El incendio ha calcinado un perímetro final de 5.200 hectáreas (frente a las 7.000 estimadas inicialmente) y se encuentra actualmente controlado, aunque aún no extinguido.
Justificación sobre el sistema de alertas
Sanz ha defendido la decisión técnica de no activar el sistema masivo ES-Alert, explicando que no resultaba adecuado para la situación. Según el consejero, el escenario exigía evacuaciones en ciertas viviendas y confinamientos en otras muy cercanas, por lo que una alerta genérica sin capacidad de segmentación detallada «podría haber incrementado el riesgo y la confusión» entre la población.
Las investigaciones sobre la causa exacta continúan a cargo de la brigada de agentes forestales, la Guardia Civil y el juzgado de instrucción correspondiente.

















