Tres hombres implicados en una trama de prostitución de menores descubierta en Ceuta en 2021 han sido condenados por la Sección VI de la Audiencia Provincial de Cádiz, con sede en la ciudad autónoma, aunque ninguno ingresará en prisión al carecer de antecedentes penales y no superar las penas impuestas los dos años de cárcel.
Según informa El Pueblo de Ceuta, el principal acusado, identificado como H.C., ha sido condenado a un total de 24 meses de prisión por tres delitos de mantenimiento del ejercicio de la prostitución, uno por cada una de las víctimas. Por su parte, los otros dos acusados, D.D. y J.M.L., han recibido seis meses de prisión cada uno como autores de delitos de corrupción de menores tras haber contratado servicios sexuales con las adolescentes.
Los tres procesados reconocieron los hechos en el juicio celebrado este martes tras alcanzar un acuerdo de conformidad con la Fiscalía, que rebajó de forma considerable las penas solicitadas inicialmente. La sentencia fue dictada in voce por el tribunal y ha adquirido firmeza después de que las partes renunciaran a recurrirla.
Los hechos se remontan a los últimos meses de 2021, cuando el principal acusado convenció a tres menores —dos de ellas de 16 años— para ejercer la prostitución. Los encuentros sexuales tuvieron lugar en distintos puntos de Ceuta, tanto en viviendas particulares como en hoteles, entre ellos el antiguo Hotel Tryp, actualmente denominado Puerta de África. La investigación se inició tras la denuncia presentada por la madre de una de las víctimas en octubre de ese mismo año.
Además de las penas de prisión, H.C. deberá abonar multas por un total de 1.080 euros y una indemnización de 4.000 euros a cada una de las víctimas. Su condena queda suspendida durante tres años, periodo en el que deberá cumplir estrictas condiciones, entre ellas no delinquir, realizar un curso de igualdad y no discriminación, mantener una orden de alejamiento de las menores y abandonar Ceuta en un plazo de 48 horas, no pudiendo residir en la ciudad durante ese tiempo.
Las penas de los otros dos condenados han quedado suspendidas durante dos años, con la obligación de no reincidir y de realizar un curso de respeto a la mujer. Asimismo, todos los acusados tienen prohibido trabajar con menores durante varios años y deberán cumplir una medida de libertad vigilada una vez finalizado el periodo de suspensión de sus condenas.




















