España continúa rezagada en el aprendizaje del inglés dentro de la Unión Europea, pese a llevar más de dos décadas implantando programas de enseñanza bilingüe en colegios e institutos. Así lo refleja el último EF English Proficiency Index, que sitúa al país como el cuarto con peor nivel de inglés de la UE, solo por delante de Francia, Chipre e Italia.
Con 540 puntos, España se mantiene estancada desde hace más de una década, lejos de los países líderes como Países Bajos, Croacia o Alemania. El informe, elaborado a partir del análisis de 2,2 millones de adultos en 123 países, evidencia además una profunda brecha entre comunidades autónomas.
Galicia vuelve a encabezar el ranking nacional con 563 puntos, situándose en un nivel considerado “alto” y comparable al de países como Suiza o Estonia. En el extremo opuesto se encuentran Castilla-La Mancha (509) y Extremadura (514), acompañadas por Andalucía y Murcia, con resultados similares a los de países en vías de desarrollo.
Gestión desigual y falta de calidad
Docentes y expertos coinciden en señalar la desigual gestión autonómica de la educación como una de las principales causas de estas diferencias. Las comunidades con mejores resultados suelen coincidir también con mejores puntuaciones en evaluaciones generales como PISA.
Según el profesor universitario Gregory Michael, el peso internacional del español reduce la percepción de necesidad de aprender inglés. Sin embargo, factores como el turismo o la emigración histórica explican mejores resultados en regiones como Galicia, donde además se ha apostado por un modelo trilingüe equilibrado entre castellano, gallego e inglés.
En cambio, en comunidades con peores resultados, los programas bilingües han sido cuestionados por su diseño. Javier Sánchez-Verdejo, profesor de inglés en la UNED y en secundaria, critica que se haya implantado un modelo “mal concebido”, sin una apuesta firme por la formación del profesorado ni recursos suficientes, como auxiliares de conversación o exigencias homogéneas de nivel lingüístico.
Un “falso bilingüismo”
Desde los sindicatos se denuncia que España ha optado por un bilingüismo más formal que real, sin adaptar la enseñanza a las necesidades individuales del alumnado. A ello se suma, según expertos como Xavier Gisbert, un abandono progresivo de la política educativa, que ha reducido recursos, motivación docente y calidad de los programas.
El informe señala que los españoles destacan en lectura y comprensión auditiva, pero siguen fallando en la expresión oral, lastrada por el miedo a cometer errores y a hablar en público.
Claves para mejorar
Los especialistas coinciden en que la solución no pasa tanto por añadir contenidos como por cambiar el enfoque. Priorizar la práctica oral desde edades tempranas, fomentar la interacción real, el trabajo colaborativo y normalizar el error como parte del aprendizaje serían pasos clave para mejorar la competencia lingüística.
Desde Education First advierten de que el nivel actual de inglés en España no es solo un problema educativo, sino también económico y estructural, ya que limita la competitividad, la internacionalización de las empresas y el acceso a mejores oportunidades laborales en un mercado cada vez más globalizado.




















