Carlos Alcaraz brilla en la pista, pero un incidente fuera de lo deportivo ha marcado su paso a cuartos de final. La jueza de silla obligó al murciano a despojarse de su monitor de rendimiento ‘Whoop’ antes de su partido contra Tommy Paul, provocando una airada respuesta de la compañía tecnológica.
Mientras Carlos Alcaraz hacía historia este domingo al meterse por tercera vez consecutiva en los cuartos de final del Open de Australia, se libraba una batalla distinta en el área técnica. El número uno del mundo, que se enfrentará este martes al local Alex de Miñaur, tuvo que jugar «a ciegas» —según la marca— tras ser obligado a quitarse un dispositivo de medición biométrica minutos antes de empezar.
¿Qué es ‘Whoop’ y por qué fue prohibida?
La pulsera Whoop es un monitor de actividad de alta precisión, extremadamente popular entre la élite deportiva (incluido Cristiano Ronaldo). A diferencia de un reloj inteligente, no tiene pantalla ni notificaciones.
• Su función: Mide la frecuencia cardíaca, el sueño, la temperatura y la variabilidad del pulso para dar un «score» de recuperación.
• El motivo del veto: La normativa de la ITF y la ATP prohíbe dispositivos que puedan usarse para el ‘coaching’ (recibir datos tácticos o físicos del equipo en tiempo real) o que puedan interferir con la integridad de las apuestas deportivas.
«Los datos no son esteroides»: La ira del CEO
La decisión de la jueza de silla no sentó nada bien en la sede de la compañía. Will Ahmed, CEO y fundador de Whoop, calificó la situación de «ridícula» a través de sus redes sociales:
«Whoop está aprobado por la Federación Internacional de Tenis para usarse durante los partidos. Que los atletas se midan el cuerpo. ¡Los datos no son esteroides!«, sentenció Ahmed.
Desde la empresa insisten en que, al no tener pantalla, el dispositivo solo recopila datos para el análisis posterior y no ofrece ninguna ventaja competitiva inmediata que pueda considerarse «coaching» externo.
Alcaraz resta importancia: «Se quita y a funcionar»
A pesar del revuelo mediático, Carlos Alcaraz demostró una vez más su madurez mental al no dejar que el incidente afectara su juego contra Tommy Paul.
«Son reglas del torneo. Te ayudan a controlar el descanso y la carga, pero si no se puede jugar con ella, no pasa nada. Se quita y a funcionar», explicó el murciano tras su victoria en tres sets.
El techo de cristal de Melbourne Park
Carlos Alcaraz afronta este martes un reto histórico. Por tercera vez consecutiva llega a los cuartos de final de Australia, una ronda que se le resistió en:
• 2024: Eliminado por Alexander Zverev.
• 2025: Eliminado por Novak Djokovic.
Este martes 27 de enero, en la sesión nocturna de Melbourne (mañana en España), buscará romper ese muro ante el australiano Alex de Miñaur. Si lo logra, será la primera vez que pise las semifinales en el único Grand Slam donde aún no lo ha conseguido.




















