La escasez de combustible está profundizando la caída del turismo en Cuba, un sector clave para la economía de la isla. La situación se ha agravado con la reducción de vuelos internacionales, afectando especialmente a visitantes procedentes de Canadá y Europa, mientras las aerolíneas adaptan sus operaciones ante la falta de combustible para la aviación comercial.
Air Canada ha suspendido sus vuelos hasta mayo, Iberia mantiene rutas con cambios y devoluciones de billetes, y Air Europa realiza escalas técnicas en Santo Domingo para repostar. Solo Aeroméxico continúa operando sin modificaciones. Estas medidas ya están generando un impacto directo sobre los hoteles y el personal del sector, que enfrentan cierres temporales y reubicaciones de turistas en alojamientos de categoría superior para mantener el servicio.
La crisis ha afectado a hoteles recién inaugurados, como el Metrópolis en La Habana, donde trabajadores fueron testigos del cierre temporal mientras los turistas eran reubicados. Algunos empleados han tenido que tomar vacaciones forzadas o suspensiones laborales, con la garantía de recibir su salario mínimo durante el periodo de contingencia, mientras otros recurren a trabajos adicionales en el sector privado para compensar la pérdida de ingresos.
En Varadero, destino emblemático del turismo cubano, la situación es crítica: calles, restaurantes y hoteles muestran una presencia turística mínima, mientras la escasa llegada de visitantes se concentra en turistas de Rusia, China y algunos países latinoamericanos. La falta de combustible complica además la movilidad del personal, que depende de iniciativas privadas para desplazarse a sus lugares de trabajo.
Algunos negocios privados han buscado soluciones innovadoras, como el uso de paneles solares, para mantener la operación de pequeños hoteles boutique y casas de renta, mientras el sector estatal lucha por adaptarse a la emergencia energética.
A pesar del panorama negativo, los trabajadores y propietarios de negocios turísticos mantienen cierta esperanza. Muchos confían en que la situación mejore solo con un cambio estructural en el país, aunque mientras tanto la prioridad es sobrevivir y adaptarse a una crisis que amenaza con prolongarse.
