El presidente francés, Emmanuel Macron, se pronunció por primera vez sobre el caso Jeffrey Epstein, en medio de un escándalo que ha salpicado a figuras políticas y sociales de Francia. Durante su visita a la feria Wine Paris 2026, Macron aseguró que el asunto “preocupa principalmente a Estados Unidos” y subrayó que “la justicia americana debe hacer su trabajo”.
El mandatario justificó así la reciente dimisión del ex ministro de Cultura Jack Lang como presidente del Instituto Mundial Árabe de París, tras hacerse públicos sus vínculos con el financiero pederasta. “Tomó su decisión a conciencia”, dijo Macron. Además, el presidente alertó sobre la proliferación de teorías conspiratorias en torno al caso y la necesidad de un periodismo serio que esclarezca los hechos.
Macron mismo ha sido víctima de noticias falsas relacionadas con Epstein. Según el Servicio de Vigilancia y Monitoreo de Interferencias Digitales (Viginum), una campaña de desinformación desde Rusia buscó suplantar el portal France Soir con un titular falso que lo implicaba directamente en el escándalo. En diciembre pasado, otra noticia falsa sobre un supuesto golpe de Estado en Francia fue compartida más de 13 millones de veces en redes sociales, creada por un joven de 17 años con ayuda de inteligencia artificial.
Aunque el presidente francés aparece citado más de 200 veces en los documentos del caso, las menciones son indirectas, principalmente en intercambios de correos o referencias a artículos de prensa. Entre las fake news más difundidas figuraba un intercambio ficticio entre Epstein y su cómplice francés Jean-Luc Brunel sobre una fiesta en un lujoso piso de París, donde supuestamente se habrían reunido jóvenes para el presidente. Viginum confirmó que se trató de un intento de injerencia rusa.
El piso de Epstein en la avenida Foch de París, adquirido en 2021, sí existe y fue objeto de una investigación policial archivada en 2019 tras una denuncia de una joven. La ONG Inocencia en Peligro ha pedido reabrir la investigación, ante indicios de que el inmueble podría haber sido utilizado para fiestas de carácter sexual, con fotografías de mujeres desnudas y animales disecados en su interior.
Entre los nombres franceses más relevantes mencionados en los documentos destacan Jack Lang, cuya hija Carolina Lang también ha renunciado a su cargo en el sindicato de productores de cine, la banquera Arianne de Rothschild y el director de cine Michel Hazanavicius. La Fiscalía de delitos financieros ha abierto una investigación preliminar contra Jack Lang por presunto “lavado de dinero y fraude fiscal”, relacionado con la creación de una compañía offshore vinculada a Epstein.
Homayra Sellier, directora de Inocencia en Peligro, declaró a Radio Francia: “No puedo imaginar que Epstein viniera a París a leer tranquilamente libros en su casa. Necesitamos aclaraciones sobre posibles víctimas en Francia y sobre el papel de los ciudadanos franceses citados en los documentos”.
Este escándalo pone de relieve la dimensión europea del caso Epstein y la creciente preocupación de las autoridades francesas ante la propagación de desinformación internacional y los vínculos de figuras públicas con redes de explotación sexual.
