Por primera vez en diez años, el número de nacimientos en España experimentó un ligero aumento en 2025, con 321.164 bebés, lo que supone un incremento del 1 % respecto al año anterior, según datos provisionales publicados este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Sin embargo, el crecimiento vegetativo —la diferencia entre nacimientos y defunciones— sigue siendo negativo, con un saldo de 122.167 personas.
Durante 2025, se produjeron 3.159 nacimientos más que en 2024, rompiendo la tendencia descendente de la última década, que había llevado a los nacimientos desde 420.290 en 2015 hasta 318.005 en 2024. Por otro lado, las defunciones aumentaron un 2,5 %, con 446.982 fallecidos, 10.864 más que en 2024.
Edad de maternidad y meses con más nacimientos
Los datos reflejan un retraso en la maternidad: el 10,4 % de los nacimientos correspondieron a madres de 40 años o más, frente al 7,8 % registrado en 2015. Los meses con más nacimientos fueron octubre (28.711) y septiembre (28.256), mientras que los menores registros se dieron en febrero (24.316) y junio (25.804).
Variaciones por edades y mortalidad
El aumento de defunciones afectó especialmente a personas de 80 a 84 años, con un 6 % más de fallecimientos. Entre los menores de 0 a 4 años se registró un descenso del 8,2 %, siendo más notable en varones (12,9 % menos). Por otro lado, los varones de 5 a 29 años presentaron un aumento del 6,6 % en mortalidad.
Diferencias regionales
Por comunidades autónomas, los mayores incrementos en nacimientos se registraron en la Comunidad de Madrid (3,3 %) y el País Vasco (3 %), mientras que los descensos más destacados se dieron en Melilla (-10,1 %), Ceuta (-6,6 %) y Baleares (-2,6 %).
En cuanto al crecimiento vegetativo, fue positivo únicamente en la Comunidad de Madrid (2.134 personas), Región de Murcia (509) y las ciudades autónomas de Melilla (215) y Ceuta (32). Por el contrario, los saldos más negativos se registraron en Galicia (-19.894), Castilla y León (-16.318) y Andalucía (-15.509).
A pesar del ligero repunte en los nacimientos, la población española continúa enfrentando un desafío demográfico, con más muertes que nacimientos y un retraso sostenido en la edad de maternidad.




















