La protagonista del serial de RTVE y Netflix entra en estado crítico tras una confesión devastadora a Rafael, mientras Braulio señala directamente al asesino de su padre
La tensión alcanza cotas máximas en ‘Valle Salvaje’. Los seguidores del serial de época que emiten La 1 y Netflix encaran una semana de angustia absoluta por el destino de su protagonista, Adriana (Rocío Suárez de Puga). Entre los capítulos 360 y 364, que se emiten del 23 al 27 de febrero, la joven se enfrentará a sus horas más oscuras, llegando a aceptar un final que parece inevitable según las últimas noticias médicas. Mientras tanto, las intrigas familiares y las sospechas de asesinato siguen dinamitando la convivencia en el palacio.
Una confesión y un diagnóstico desalentador
La semana arranca este lunes con un momento clave para la trama central: Adriana le hace una confesión devastadora a Rafael. Este acto de sinceridad precede a un empeoramiento drástico de su salud. El miércoles, el galeno comunicará las peores noticias posibles: el estado de Adriana es de extrema gravedad y no existe la certeza de que la medicina pueda hacer algo por ella.
Ante la posibilidad de no sobrevivir, Adriana comienza a despedirse de su querido Valle Salvaje. Sin embargo, su entorno más cercano se niega a claudicar. Todos los que la quieren ruegan a Don Emilio que no cese en sus esfuerzos por encontrar una cura, mientras el nerviosismo se extiende ante la incertidumbre por el destino de la criatura.
Braulio estrecha el cerco sobre Rafael
En paralelo al drama médico, la investigación sobre la muerte del padre de Braulio da un giro decisivo. Tras recabar información, el joven ya tiene un sospechoso claro y el martes se reafirmará en una idea que promete sacudir los cimientos de la familia: está convencido de que Rafael es el asesino.
Esta acusación generará un clima insoportable en palacio. Alejo, harto de las constantes insinuaciones y ataques de su primo, decidirá imponerse el viernes, protagonizando un arrebato de autoridad cuyas consecuencias en la relación entre los primos son todavía imprevisibles.
Guerras familiares y alianzas peligrosas
La convivencia en ‘Valle Salvaje’ sigue deteriorándose por otros frentes. José Luis endurece su postura y exige a Enriqueta que abandone el palacio junto a su hijo de forma inmediata. Por otro lado, Mercedes vigila con inquietud la alianza creciente entre Victoria y Dámaso, a pesar de que este último intenta restarle importancia.
Uno de los momentos más sorprendentes de la semana lo protagonizará Pedrito, quien decidirá plantar cara a su tía Victoria. El joven la dejará sin palabras al recriminarle abiertamente el daño irreparable que están causando las continuas guerras de poder dentro del clan. Ante la desesperación general, Luisa barajará la posibilidad de salir de la comarca para buscar ayuda externa que pueda salvar la vida de la protagonista.



















