El Consejo de Ministros aprueba el Marco Estratégico Estatal de Soledades (2026-2030). El plan busca crear una red de seguridad para el 20 % de la población que confiesa sentirse sola sin desearlo.
MADRID – El Gobierno de España ha dado hoy un paso al frente para abordar uno de los desafíos sociales más complejos del siglo XXI. El Consejo de Ministros ha aprobado el Marco Estratégico Estatal de Soledades (2026-2030), una iniciativa liderada por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 que involucra a once ministerios para combatir la soledad no deseada desde una perspectiva transversal.
Una realidad que afecta a 1 de cada 5 españoles
La estrategia nace de una estadística alarmante: el 20 % de la población en España sufre soledad no deseada. Según datos del Observatorio Estatal de la Soledad (Fundación ONCE y AXA), para dos tercios de estas personas la situación es persistente, prolongándose por más de dos años.
El ministro Pablo Bustinduy ha subrayado que el objetivo no es criminalizar la soledad elegida, sino ofrecer alternativas a quienes se encuentran aislados por falta de recursos o redes de apoyo: «El problema no es la soledad, sino que no siempre se puede elegir», ha afirmado.
Los pilares del plan: Detección y Urbanismo
La estrategia establece objetivos concretos para integrar las políticas de las administraciones estatal, autonómica y local. Estos son los puntos clave:
- Detección temprana: Se crearán criterios comunes en los sistemas sanitario, educativo y de servicios sociales para identificar casos de aislamiento de forma proactiva.
- Urbanismo y vivienda: El plan apuesta por modelos de vivienda colaborativa (cohousing) y un diseño urbano que favorezca el encuentro vecinal y la accesibilidad universal.
- Enfoque comunitario: Se impulsarán iniciativas intergeneracionales donde jóvenes y mayores compartan espacios y apoyo mutuo.
- Mesa Interinstitucional: Se crea un órgano específico para coordinar el trabajo entre el Estado y el Tercer Sector (ONGs y asociaciones).
La vulnerabilidad económica como factor determinante
El Ministerio ha puesto el foco en que la soledad no es solo una cuestión emocional, sino que está profundamente atravesada por la situación económica. La falta de recursos limita la movilidad y la participación en actividades sociales, convirtiendo la pobreza en un muro que refuerza el aislamiento.




















