Así suena el Teide: Involcan convierte en audio los últimos latidos bajo Tenerife
Mediante la técnica de la sonificación, el Instituto Volcanológico de Canarias ha transformado las señales sísmicas registradas en febrero de 2026 en sonidos audibles, permitiendo escuchar el movimiento de fluidos bajo la isla.
¿Cómo suena el corazón de un volcán activo? El Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan) ha dado respuesta a esta pregunta publicando un vídeo que traduce a frecuencias audibles los datos captados por su red de monitorización. Esta iniciativa busca acercar la ciencia a la población y explicar de forma intuitiva cómo «respira» el sistema volcánico del Teide.
La técnica utilizada, denominada sonificación, no es una recreación, sino una transformación directa de los datos sísmicos reales captados durante este mes de febrero. Estos sonidos reflejan el tránsito de fluidos hidrotermales (agua y dióxido de carbono) que circulan a alta presión por las fracturas del subsuelo tinerfeño.
Las dos señales clave de febrero de 2026
Involcan ha compartido dos ejemplos sonoros específicos para que el público aprenda a diferenciar la actividad subterránea:
1. Baja frecuencia (10 de febrero): Un sonido grave y continuo. Este tipo de señales están vinculadas al movimiento constante de fluidos calientes que ascienden desde zonas profundas cercanas a la cámara magmática.
2. Eventos híbridos (18 al 20 de febrero): Un audio que combina el traqueteo de pequeños terremotos con el flujo de fluidos. Este «enjambre» de señales híbridas es común en sistemas volcánicos activos.
«Escuchar estos sonidos no significa que algo extraordinario esté a punto de suceder, sino que el sistema está vivo y liberando energía de forma normal», aclaran desde Involcan.
Vigilancia constante en un sistema activo
Aunque la última erupción en Tenerife tuvo lugar en 1909 (Chinyero), la actividad bajo la isla es incesante. El Teide funciona como una red compleja donde los fluidos circulan constantemente, dejando una huella vibratoria que ahora, por primera vez, es accesible al oído humano.
Tras la experiencia del volcán de Cumbre Vieja en 2021, la transparencia informativa se ha convertido en una prioridad. La sonificación se suma así a los datos periódicos sobre deformación del terreno y geoquímica que publican tanto el Involcan como el Instituto Geográfico Nacional (IGN) para mantener a la población informada con rigor y calma.



















