La creadora de contenido y el empresario presentan la quinta temporada de su serie en Amazon Prime Video, donde abordan su crisis matrimonial, el proyecto de mudarse a Miami y la paternidad de su tercer hijo.
María Pombo y Pablo Castellano regresaron este martes al plató de ‘El Hormiguero’ para presentar la quinta temporada de su docureality, ya disponible en Amazon Prime Video. En una conversación distendida con Pablo Motos, el matrimonio se ha sincerado sobre la evolución de su relación, marcada recientemente por el paso por terapia de pareja, y sus ambiciosos planes de futuro, que incluyen un traslado temporal de su residencia a los Estados Unidos.
La terapia de pareja como punto de inflexión
Uno de los aspectos más significativos de la entrevista fue la naturalidad con la que ambos abordaron su paso por la asistencia psicológica profesional. Según explicaron, decidieron acudir a terapia en un momento de «mucha tensión y muchos cambios» que afectaba a la estabilidad del matrimonio. «Ha sido un antes y un después», reconoció Pombo, detallando que el proceso comenzó con sesiones individuales para culminar en encuentros conjuntos.
Esta intervención profesional les ha permitido transformar sus conflictos en discusiones «sanas», facilitando la comunicación de asuntos que anteriormente derivaban en enfrentamientos estériles. Durante la charla, no faltaron alusiones a sus marcadas personalidades: mientras Castellano destacó la generosidad y empatía de su mujer, María admitió dificultades para «verbalizar la palabra perdón» y una tendencia al rencor en el ámbito doméstico.
El salto a Miami y nuevos horizontes profesionales
En el plano profesional y personal, el matrimonio reveló que su próximo gran proyecto familiar es mudarse a Miami. «Es nuestro sueño», confesó la influencer, quien reconoció que, aunque la decisión es compleja debido a sus tres hijos pequeños, consideran que será una experiencia enriquecedora.
Este traslado no supondría el abandono de sus compromisos empresariales en España, sino una expansión de los mismos. Entre sus planes figura llevar a Florida su negocio de hostelería, La Martinuca, especializado en tortillas de patata. La pareja confía en el potencial del producto entre el público hispano residente en la ciudad estadounidense.
Intimidad familiar y nuevas tramas del documental
La quinta entrega de su documental promete una mayor profundidad y menos filtros que las ediciones anteriores. La pareja atribuye esta evolución a la confianza establecida con el equipo técnico, lo que les permite «olvidar que les están grabando». Entre los hilos conductores de la temporada destaca la reciente llegada de su tercera hija, Mariana, y un episodio de gran carga emocional: la prueba de paternidad del padre de María con Gabriela, hija de la mujer que cuidó a las hermanas Pombo durante años y a quien consideran un miembro más de la familia.
Asimismo, María Pombo abordó cuestiones de índole fraternal, explicando que los conflictos con sus hermanas suelen estar motivados por la intervención de sus respectivos maridos y justificando su decisión de separar los negocios familiares tras una experiencia fallida con su hermana Marta, debido a la disparidad de caracteres. Por último, la madrileña reafirmó su postura sobre la polémica lectura, manteniendo que «no se es mejor persona por leer», si bien confirmó que ha incorporado el hábito de la lectura a su rutina diaria tras la controversia generada en redes sociales.



















