La celebración del Día de Andalucía se tornó especialmente conmovedora este sábado en Sevilla, donde el presidente de la Junta, Juanma Moreno, no pudo contener las lágrimas al recordar la tragedia del accidente ferroviario en Adamuz, Córdoba, ocurrido en enero y que cobró la vida de 46 personas.
Durante su discurso en el Teatro de la Maestranza, Moreno evocó con voz entrecortada los momentos de angustia vividos aquella noche del 18 de enero. Su recuerdo se hizo palpable entre los presentes, quienes compartieron su dolor y aplaudieron su valentía para abordar el tema emocionalmente.
«Recuerdo la confusión y el espanto que se vivía en esas horas», expresó el presidente, mientras las lágrimas afloraban en sus ojos. La magnitud de la tragedia y la respuesta solidaria de la comunidad se convirtieron en los ejes de su intervención, que trataba de rendir homenaje a la humanidad demostrada por los andaluces.
Moreno añadió que se sorprendía de que algunos se sorprendieran por la reacción del pueblo andaluz, enfatizando que la solidaridad es un valor intrínseco en esta tierra. Sus palabras resonaron en el auditorio, donde muchos compartieron su emoción con aplausos y gestos de apoyo.
Durante la gala, se entregó la Medalla de Andalucía a los Valores Humanos, Solidaridad y Concordia al pueblo de Adamuz, en reconocimiento a su destacada labor al ayudar a los heridos tras el accidente ferroviario. Este gesto se tradujo en una ovación generalizada, donde el público se puso de pie en señal de respeto y admiración.
El acto fue presenciado por el alcalde de Adamuz, Rafael Moreno, quien recibió el galardón en compañía de vecinos de la localidad. Esta medalla no solo simbolizó el reconocimiento a un pueblo, sino también a la fortaleza y unidad de una comunidad frente a la adversidad.
En el escenario también estaban presentes los miembros de los servicios de emergencias que intervinieron en el rescate de las víctimas del accidente, quienes también fueron aplaudidos por su valentía y dedicación en momentos de crisis. La gratitud hacia estos héroes anónimos fue palpable en la sala, donde la emoción se hizo aún más evidente.
La gala también incluyó la entrega de medallas a personalidades destacadas, como la actriz sevillana Paz Vega y el cantante Manuel Carrasco, quienes fueron nombrados hijos predilectos de Andalucía. Carrasco, además, deleitó a los presentes interpretando el himno andaluz, un momento que añadió un toque especial a la celebración del evento.
Mientras tanto, el Parlamento andaluz; en una sesión inspirada por el Día de Andalucía, abordó el crucial tema de la mejora de la financiación de la comunidad, una cuestión que se ha añadido a la serie de demandas históricas para garantizar un trato justo y equitativo a Andalucía.
El presidente del Parlamento, Jesús Aguirre, recordó la unidad y la solidaridad mostradas no solo por el pueblo de Adamuz sino también por localidades como Ronda y Zahara de la Sierra, que han demostrado su apoyos en situaciones críticas. En medio de la solemnidad del acto, se subrayó la importancia de valorar la identidad andaluza, su riqueza cultural, y la integración de comunidades diversas que forman parte esencial de la región.
















