La 40ª edición de los Premios Goya en Barcelona no solo dejó premios, sino también una intensa polémica protagonizada por Macarena Gómez y su marido, Aldo Comas. La pareja se desmarcó del tono reivindicativo de la gala, criticando la «selección» de causas políticas en la alfombra roja y culminando la noche con un comentado «¡Viva España!».
Crítica a los «pins» y al silencio sobre Irán
Mientras gran parte del cine español lucía símbolos de apoyo a Palestina, Aldo Comas aprovechó los micrófonos de Europa Press para señalar lo que considera una doble vara de medir en el sector. Comas denunció la falta de visibilidad de otros conflictos, como la situación en Irán.
«No he oído a nadie hablar de los 50.000 muertos en Irán. Veo muchos pins de todo, pero de eso no. Quizá hemos de acabar con regímenes teocráticos que asesinan a su población», afirmó de forma tajante.
«Somos bufones»: El papel del artista
Macarena Gómez respaldó la postura de su marido, defendiendo que la gran fiesta del cine no es el escenario adecuado para el activismo bélico. «No creo que una gala de cine sea para hablar de una guerra», matizó la actriz.
Por su parte, Comas lanzó una reflexión que ha escocido en parte del sector al definir su propia profesión: «Somos bufones, cantantes, pintores y actores; que opinen los demás», delegando el debate geopolítico en otros expertos.
Un cierre viral: «¡Viva España!»
La controversia no terminó en la alfombra roja. A la salida del evento, mientras algunos fans intentaban fotografiarse con la actriz de La que se avecina, la pareja protagonizó un momento que ya es viral en redes sociales:
- La negativa: Macarena declinó las fotos bromeando con que su mánager (refiriéndose a Aldo) no le dejaba.
- La respuesta: Comas aclaró que no era su mánager sino su marido y, acto seguido, exclamó un «¡Viva España!» que ha incendiado el debate digital.
Un historial de «ir a contracorriente»
No es la primera vez que el matrimonio se sitúa en el ojo del huracán por sus opiniones:
- En 2024: Cuestionaron el uso de las redes sociales para denunciar casos de acoso sexual, defendiendo que las víctimas deberían acudir a la Justicia antes que a Instagram.
- Fieles a su estilo: Ambos mantienen que prefieren expresar su opinión real antes que sumarse al discurso dominante del sector cultural.

















