El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha lanzado un mensaje de confianza desde Bruselas ante la posibilidad de que el conflicto bélico entre Estados Unidos e Israel contra Irán desencadene una nueva ola migratoria hacia el continente. A su llegada al Consejo de Ministros de Interior de la UE, Marlaska afirmó que Europa cuenta con los «medios y capacidades» necesarios para afrontar esta emergencia humanitaria.
Experiencia frente a la inestabilidad
El ministro subrayó que la Unión Europea ya tiene un historial de gestión en crisis de gran magnitud, citando como precedentes el conflicto en Siria en 2015 y la invasión rusa de Ucrania hace cuatro años.
«Tenemos la voluntad manifiesta de proteger a aquellos que lo necesiten. En ese caso, no existiría ningún problema porque ya hemos afrontado otras crisis parecidas», declaró el titular de Interior.
Marlaska reconoció que cualquier situación de inestabilidad profunda en Oriente Medio genera una «problemática diversa», pero insistió en que la infraestructura europea de acogida es hoy más robusta que en décadas pasadas.
Apuesta por la desescalada y el Derecho Internacional
En línea con la postura mantenida por el Gobierno de España, el ministro abogó por una desescalada inmediata de las hostilidades. Criticó que el actual conflicto no se esté basando en las normas internacionales ni en la Carta de Naciones Unidas, calificando la situación como algo que «nunca debió existir».
- Compromiso español: «España está comprometida siempre en la resolución pacífica», añadió el ministro.
- Cifras de emergencia: Según los últimos datos provisionales de ACNUR, ya se contabilizan 275.000 desplazados internos en la región, afectando especialmente a Irán, Líbano, Afganistán y Pakistán.
El desafío de los desplazados
La preocupación en Bruselas es creciente, dado que los ataques han golpeado zonas con poblaciones ya vulnerables. Aunque Marlaska enfatizó la capacidad logística de la UE, el Consejo de Ministros de hoy busca coordinar el reparto de responsabilidades entre los Estados miembros para evitar el colapso de las fronteras exteriores en caso de que el flujo de refugiados se dirija masivamente hacia territorio europeo.




















