Felipe VI aprovecha la visita oficial de los Grandes Duques de Luxemburgo para lanzar un mensaje de paz ante la escalada bélica entre Israel, EE. UU. e Irán, subrayando la necesidad de una voz europea propia en materia de defensa.
En un momento de máxima tensión internacional, el Rey Felipe VI ha hecho un llamamiento directo a la «contención en el uso de la fuerza» ante la situación «crítica y especialmente peligrosa» que atraviesa Oriente Medio. Estas declaraciones han tenido lugar este jueves durante el almuerzo de gala ofrecido en el Palacio Real en honor a los Grandes Duques de Luxemburgo, Guillermo V y Stéphanie Marie, en el marco de su visita oficial a España.
El monarca ha querido elevar el tono diplomático para reclamar el «respeto máximo por la vida y la seguridad» de la población civil, instando a la búsqueda de soluciones dialogadas a un conflicto que se ha recrudecido drásticamente tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado sábado.
Hacia una Europa de Seguridad y Defensa
Más allá del foco en el conflicto actual, Felipe VI ha vinculado la estabilidad global con el papel de la Unión Europea. Según el monarca, el escenario actual exige que el bloque avance hacia una «auténtica Europa de seguridad y defensa» dotada de una mayor soberanía estratégica.
«La paz mundial no puede salvaguardarse sin unos esfuerzos creadores equiparables a los peligros que la amenazan», afirmó el Rey, citando al histórico estadista Robert Schuman.
Para el jefe del Estado español, la unidad europea no es solo un proyecto político, sino un «anclaje» de las sociedades democráticas y una parte esencial de la identidad común que debe permitir a Europa «afirmar con claridad su voz en el mundo».
Ucrania y los desafíos de la democracia
A pesar de la urgencia en Oriente Medio, el monarca recordó que no se puede ignorar la «guerra de agresión» de Rusia en Ucrania, reafirmando el compromiso con la integridad territorial del país y la necesidad de una paz justa.
Por su parte, el Gran Duque Guillermo V de Luxemburgo coincidió en la gravedad del contexto internacional. En su discurso, alertó sobre la vulnerabilidad del Estado de derecho cuando se ignoran las reglas básicas del respeto mutuo:
- Polarización: Advirtió que la inestabilidad actual alimenta el miedo y la división.
- Desinformación: Señaló estas amenazas como retos «sin precedentes» para el orden internacional establecido tras la II Guerra Mundial.
- Lazos bilaterales: El Gran Duque recordó con afecto el apoyo que su país brindó a la candidatura de España a la UE en los años 80, citando a Antonio Machado («Caminante no hay camino…») para ilustrar la sólida relación entre ambas naciones.
Un encuentro de alto nivel
El evento ha servido para consolidar los lazos entre España y Luxemburgo, un socio al que Felipe VI definió como un «compañero leal e interlocutor valioso». La visita de Guillermo V y Stéphanie Marie subraya la sintonía entre ambas casas reales en un momento en que la cohesión europea se presenta como la única vía frente a la inestabilidad global.


















