Con motivo del Día Internacional de las Mujeres, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha lanzado un mensaje contundente a través de sus redes sociales reafirmando el compromiso del Ejecutivo con la agenda feminista. Sánchez ha advertido que no permitirá que «el odio sustituya a los derechos» y ha hecho un llamamiento a frenar cualquier retroceso social.
Un mensaje contra el retroceso y el odio
El jefe del Ejecutivo ha subrayado que los avances logrados en las últimas décadas no son inamovibles y ha alertado sobre las corrientes que intentan revertir la igualdad.
- Firmeza política: «No vamos a normalizar la desigualdad, ni a dar un paso atrás. No dejaremos que el pasado avance», ha sentenciado en su cuenta de X (antes Twitter).
- Reconocimiento histórico: El presidente ha acompañado su mensaje con un vídeo donde recuerda que la libertad actual de las mujeres para votar, decidir y trabajar es fruto de una lucha generacional y no de la casualidad.
- Gratitud: Ha dedicado palabras de agradecimiento tanto a las pioneras que «abrieron camino cuando nada era fácil» como a las jóvenes que hoy defienden lo conseguido.
España como referente y responsabilidad
Sánchez ha destacado que, aunque España es hoy un referente internacional en materia de igualdad de género, este estatus no otorga «superioridad», sino una «gran responsabilidad» para seguir liderando el cambio.
«Nada de lo que hemos conseguido ha sido un regalo; cada derecho, cada ley y cada avance ha sido fruto del esfuerzo y del empuje del movimiento feminista», ha aseverado el presidente.
Las amenazas actuales a la igualdad
El discurso presidencial también ha puesto el foco en los desafíos contemporáneos que amenazan los derechos de las mujeres en todo el mundo y dentro de nuestras fronteras:
- Banalización de la violencia: Denuncia los intentos de invisibilizar la violencia machista.
- Acoso digital: Alerta sobre las campañas que buscan silenciar a niñas y mujeres en el entorno online.
- Desacreditación del feminismo: Crítica a quienes intentan dividir a la sociedad cuestionando este movimiento.
Para finalizar, Sánchez ha definido el feminismo como una causa de derechos humanos, enfocada en la igualdad salarial, la dignidad laboral y el derecho a vivir sin miedo, con el objetivo último de seguir rompiendo techos de cristal para las futuras generaciones.



















