El Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) ha iniciado una investigación interna tras un grave incidente ocurrido este domingo en el Hospital Universitario de Ceuta. Según ha adelantado el diario El Faro de Ceuta, una silla metálica fue introducida de manera indebida en la sala del equipo de resonancia magnética nuclear de 3 Teslas, quedando atrapada por el potente campo magnético del aparato.
Un incidente sin daños personales pero con alto coste técnico
El suceso tuvo lugar instantes antes de que una paciente accediera a la sala para realizarse una prueba. Aunque afortunadamente no se han registrado heridos entre los pacientes ni el personal sanitario, las consecuencias materiales son considerables. La silla quedó adherida al imán del equipo, lo que ha obligado a suspender el servicio de forma inmediata.
Actualmente, técnicos especializados se encuentran en el hospital evaluando el alcance de los daños y realizando labores de recalibración. El equipo afectado, una de las joyas tecnológicas del centro, supuso una inversión superior a los 1,25 millones de euros y destaca por su alta precisión diagnóstica.
Medidas de contingencia y derivación de pacientes
Para evitar que las listas de espera se vean gravemente afectadas, Ingesa ha activado un plan de respuesta:
- Derivación externa: Los pacientes con citas programadas están siendo derivados a la clínica Septem.
- Reprogramación: El hospital está reorganizando las agendas mientras se determina cuántos días permanecerá el servicio inoperativo.
- Investigación en curso: Se busca esclarecer cómo se vulneraron los protocolos de seguridad que impiden la entrada de objetos metálicos en la zona de magnetismo.
Dato clave: Este equipo de 3 Teslas realizaba una media de nueve estudios por turno, funcionando de lunes a domingo para agilizar los diagnósticos en la ciudad autónoma.



















