Lo que en agosto de 2015 fue uno de los mayores éxitos de la UDYCO contra el narcotráfico en el Estrecho, ha quedado judicialmente cerrado esta semana. Según adelanta El Faro de Ceuta, la Audiencia Provincial ha logrado condenar al «eslabón perdido» de la trama, un hombre que permanecía en rebeldía y en busca y captura desde el año 2017.
Una condena que completa el círculo
El acusado, identificado como A.H.M., ha aceptado una pena de seis meses de prisión por pertenencia a organización criminal y un año y medio por encubrimiento. Aunque la pena ha sido suspendida por un periodo de cinco años —condicionada a que no vuelva a delinquir—, la sentencia supone el cierre definitivo de un caso que marcó un antes y un después en la vigilancia de las fiestas patronales.
El golpe de 2015: 4 toneladas bajo la «tapadera perfecta»
La Operación Feria desarticuló un ingenioso sistema para introducir hachís en la península. La organización aprovechaba el fin de las fiestas de Ceuta para camuflar la droga en camiones de feriantes cargados con material de hostelería.
Aquel 6 de agosto de 2015, los agentes interceptaron tres vehículos pesados con cargamentos masivos:
- Camión 1: 1,3 toneladas (interceptado en la calle Alfau).
- Camión 2: 1,2 toneladas.
- Camión 3: 1,7 toneladas (localizado en pleno embarque).
En total, más de 4.000 kilos de hachís que tenían como destino la provincia de Granada.
El rol del último condenado
A diferencia de los otros ocho implicados —que ya fueron condenados en 2017 con penas de hasta cuatro años y medio—, A.H.M. desempeñaba una labor de intermediación. Su función consistía en contactar con los proveedores de la droga para demostrar, mediante resoluciones judiciales, que la mercancía había sido incautada por la policía, ayudando así a ocultar otros efectos del delito que aún no habían sido descubiertos.
En el registro de su domicilio en 2016, la UDYCO halló cerca de 3.000 euros y 1.500 dirhams, cuyo comiso ya ha sido ordenado por el tribunal.



















