El general de brigada Ali Mohammad Naini, portavoz de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán y su adjunto de relaciones públicas, ha sido declarado muerto tras un ataque atribuido a Estados Unidos e Israel, según la información proporcionada por la televisión estatal iraní este viernes.
La Guardia Revolucionaria, un cuerpo militar de élite en Irán, describió la muerte de Naini como «un traicionero acto terrorista en vísperas del último día de Ramadán», como se indica en un comunicado difundido por medios locales.
Este incidente marca un capítulo más en la prolongada serie de asesinatos selectivos que han tenido lugar en la ofensiva de Israel y Estados Unidos contra Irán. Esta campaña, que comenzó el pasado 28 de febrero, se intensificó con la eliminación del líder supremo de Irán, Alí Jameneí, en el primer día de conflicto.
Desde el inicio de esta ofensiva, varias figuras clave dentro del gobierno iraní han sido asesinadas, incluyendo al ministro de Inteligencia, Ismail Jatib, y a Ali Lariyani, quien era el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional y la figura política más relevante en el país antes de su muerte.
La muerte de Naini ha generado un clima de gran tensión en Irán, donde las autoridades llaman a la unidad y la resistencia frente a lo que consideran agresiones externas.
Medios de comunicación en Irán han expresado su repudio a estos hechos, señalando que las operaciones de inteligencia extranjeras han cruzado una línea peligrosa al atentar contra líderes militares y políticos iranies.
Los ataques por parte de Estados Unidos e Israel han sido objeto de rechazo en múltiples foros internacionales, donde se ha cuestionado la legalidad de estas acciones en el marco del derecho internacional.
A medida que los detalles del ataque se van desvelando, la comunidad internacional observa atentamente la evolución de la situación y sus posibles repercusiones en la estabilidad de la región.



















