El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha lanzado un llamamiento urgente este domingo para garantizar la libre circulación en el Estrecho de Ormuz. En plena escalada del conflicto en Irán, el líder del Ejecutivo advirtió que la comunidad internacional no debe cargar con las consecuencias económicas y sociales de una guerra que amenaza con colapsar los mercados energéticos mundiales.
Un «punto de inflexión» para la humanidad
A través de un mensaje publicado en inglés en su cuenta oficial de X (antes Twitter), Sánchez calificó la situación actual como un «punto de inflexión global». El presidente subrayó que la protección de los enclaves estratégicos en Oriente Medio es vital para la estabilidad de todas las naciones.
- Riesgo de crisis a largo plazo: El mandatario alertó de que, si no se frena la escalada bélica, la humanidad podría enfrentarse a una crisis energética estructural y duradera.
- Posicionamiento diplomático: Sánchez reiteró su rechazo a los bombardeos efectuados por Estados Unidos e Israel contra territorio iraní, abogando por la desescalada inmediata.
La importancia estratégica de Ormuz
El Estrecho de Ormuz es considerado la arteria yugular del comercio petrolero mundial. Su cierre o bloqueo parcial por el conflicto en Irán supondría un desabastecimiento inmediato y un aumento histórico en los precios del crudo, afectando directamente a la inflación y al coste de vida en Europa y el resto del mundo.
«El mundo no debe pagar los efectos de la guerra», sentenció el presidente, apelando a la responsabilidad de los actores implicados para preservar la seguridad de las rutas comerciales.



















