La Delegación del Gobierno en Madrid niega motivaciones racistas y enmarca el arresto de Mbaye y otras seis personas en un operativo contra el robo de vehículos en Usera. Podemos denuncia «violencia policial» y «persecución».
La detención del exdiputado regional de Podemos, Serigne Mbaye, ha desatado un fuerte choque de versiones entre el Ministerio del Interior y la formación morada. Mientras el Gobierno defiende que los agentes actuaron ante un aviso ciudadano por un posible robo, el entorno del activista antirracista califica lo sucedido de «redada racista» y abuso de poder.
El origen: Un aviso por robo de vehículo
Según el relato oficial de la Delegación del Gobierno, los hechos ocurrieron ayer en el distrito de Usera-Villaverde alrededor de las 19:45 horas.
- La alerta: Una llamada al 091 advirtió sobre dos individuos que presuntamente intentaban robar un coche, un delito recurrente en la zona que cuenta con vigilancia específica.
- La escalada: Al intentar identificarlos, uno de los sospechosos se negó a colaborar y trató de huir. Al ser interceptado, pidió ayuda a los vecinos, lo que generó un tumulto en la calle.
- El balance: La situación derivó en enfrentamientos que se saldaron con siete detenciones (por atentado a la autoridad y lesiones) y cinco policías heridos leves.
Mbaye y Podemos denuncian racismo
Serigne Mbaye, que fue portavoz del Sindicato de Manteros y diputado en la Asamblea de Madrid, fue puesto en libertad a la 1:30 de la madrugada. A su salida, calificó la intervención de «persecución y violencia policial».
La secretaria general de Podemos, Ione Belarra, se ha sumado a las críticas a través de redes sociales, exigiendo el fin de lo que considera una práctica discriminatoria: «¡Basta ya de violencia policial!», sentenció tras conocerse la puesta en libertad de Mbaye.
Defensa del cuerpo policial
Desde el ámbito sindical, Jupol ha rechazado «sin matices» las acusaciones de racismo. El sindicato policial sostiene que la intervención fue «legítima y necesaria» y que se vio entorpecida por la actitud «violenta y desafiante» de los implicados. Subrayan que calificar el arresto como racista es un intento de «deshumanizar y criminalizar» la labor de los agentes.
Estado de la causa: La Delegación del Gobierno mantiene abierta la investigación interna para garantizar que la actuación fue proporcionada, mientras que el atestado policial ya ha sido remitido a la autoridad judicial para que determine si existen indicios de delito en la conducta de los siete arrestados.




















