Bajo la consigna “Tenemos un Errejón en VOX”, los afectados aseguran que el partido los apartó de sus cargos tras señalar el comportamiento inapropiado de un compañero hacia varias mujeres de la formación.
Una investigación de El País ha sacado a la luz una grave crisis interna en el seno de VOX Barcelona. Dos antiguos empleados del partido denuncian haber sido víctimas de una purga interna tras intentar activar los protocolos de seguridad ante lo que definieron como un caso de acoso sexual continuado por parte de un miembro de la formación, identificado como Miguel Martínez.
El detonante: “Tenemos un Errejón en VOX”
El caso se remonta a las quejas de varias mujeres del partido, quienes trasladaron su malestar por el comportamiento de Martínez. Según los testimonios recabados:
- La advertencia: Una de las empleadas llegó a confrontar a los líderes municipales, entre ellos el portavoz Gonzalo de Oro-Pulido y el concejal Liberto Senderos, utilizando la comparación con el caso de Íñigo Errejón para subrayar la gravedad de la situación.
- La confrontación: Otro de los empleados, responsable de la caseta del partido en un evento, llegó a recriminar directamente a Martínez su actitud tras recibir protestas de varias afiliadas. Según su relato, el señalado reaccionó de forma agresiva, cuestionando su autoridad.
Despidos en lugar de protocolos
A pesar de que los afectados intentaron que el partido tomara medidas, el resultado fue su salida de la formación. Los denunciantes sostienen que VOX, en lugar de investigar al presunto acosador, optó por prescindir de quienes dieron la voz de alarma, una maniobra que califican de represalia directa.
Incluso se apunta a intentos de desacreditar las quejas. Tras uno de los despidos, circuló internamente la versión de que una afiliada habría sido «presionada» para presentar una denuncia falsa contra el señalado, una narrativa que los afectados niegan rotundamente.
La respuesta oficial de VOX
Por su parte, el portavoz municipal Gonzalo de Oro-Pulido ha negado que existan quejas formales. En declaraciones a El País, el dirigente afirmó:
«Nadie se ha quejado. Si alguien del partido nos dijera que ha tenido un comportamiento inadecuado con una mujer, inmediatamente se pondrían en marcha los protocolos de VOX, pero eso no ha sucedido hasta ahora».
Un historial de cambios políticos
La investigación también revela detalles sobre el perfil del señalado, quien antes de recalar en VOX ocupó cargos de responsabilidad en otras formaciones como Valents (heredera de la plataforma de Manuel Valls), lo que añade una capa de complejidad a su trayectoria en la política municipal barcelonesa.
Este escándalo pone en entredicho la eficacia de los mecanismos de protección interna de la formación ultra y abre un debate sobre la gestión de la violencia sexual en un partido que, políticamente, ha cuestionado de forma recurrente las leyes de igualdad y los protocolos de género vigentes en España.




















