La serie de época de Televisión Española vive una jornada de máxima tensión con la ruptura definitiva entre María Fernández y Carlo, mientras Vera se prepara para un inminente encuentro con su progenitor.
El palacio de ‘La Promesa’ abre sus puertas este martes, 31 de marzo, con un nuevo episodio cargado de revelaciones y decisiones que marcarán el futuro de sus protagonistas. En esta entrega, la trama se centra en la firme determinación de Curro por consolidar su posición nobiliaria y en el colapso de una de las relaciones más seguidas por la audiencia.
Tras los eventos ocurridos en la jornada del lunes, donde Manuel y Julieta mantuvieron una disparidad de criterios tras su reunión de negocios con el duque de Carril, el capítulo 805 profundiza en las consecuencias de estas alianzas. Julieta, que ya mostró su escepticismo inicial, traslada ahora su preocupación a Martina y Ángela. El motivo no es otro que la intención de Ciro de invertir su dote en los negocios propuestos por el duque, una maniobra ante la cual Ángela advierte con crudeza: legalmente, no existe forma de impedirlo.
El órdago de Curro y el éxito de Martina
Uno de los ejes principales de este martes será la nueva disputa entre Curro y Ángela. A pesar de las peticiones de esta para que desista en la búsqueda del título nobiliario de su abuelo, Curro se muestra inflexible, argumentando el beneficio que dicha distinción reportaría a ambos. En un movimiento de gran audacia, el joven decide agilizar el proceso por su cuenta y comunica su decisión de enviar la carta al Rey sin contar con la firma de su padre.
Por otro lado, el refugio se convierte en motivo de alegría y, simultáneamente, de discordia. Martina, Adriano y Jacobo reciben con avidez la crónica publicada en el periódico, que arroja un balance sumamente positivo. Sin embargo, los elogios dirigidos a Martina por su labor en la recaudación de fondos para los más necesitados despiertan los celos de Jacobo, enturbiando el éxito de la iniciativa.
Rupturas y verdades a medias en el servicio
En las dependencias del servicio, la situación alcanza un punto de no retorno. María Fernández, quien continúa sufriendo molestias en el vientre, toma la drástica decisión de romper su relación con Carlo. Aunque reconoce que siempre será el padre de su hijo, la doncella admite que no le profesa amor como pareja. Esta determinación llega tras las acaloradas discusiones por la casa ofrecida por Manuel, un conflicto en el que Pía y Samuel han decidido no intervenir para que los interesados lo resuelvan por sí mismos.
Paralelamente, la relación entre Pía y Ricardo sigue marcada por la distancia, a pesar de los intentos de este por aclarar el pasado. Ricardo revela finalmente la verdad sobre su presencia en el ‘As de Copas’: no fue el responsable de la muerte de Ana, sino que acudió al lugar con el fin de investigar. Aunque Pía acepta su explicación, no logra desprenderse de una sombra de duda que dificulta la reconciliación.
Finalmente, la tensión se traslada a Vera, quien se encuentra en una situación límite. La joven está a punto de producirse un encuentro cara a cara con su padre, un suceso que promete alterar el frágil equilibrio de la planta de los criados en los próximos episodios.



















