El portavoz nacional de la formación, José Antonio Fúster, diferencia la «buena predisposición» de Guardiola y Azcón frente a las filtraciones de la dirección nacional de los populares, a las que acusa de enturbiar la negociación.
La negociación para evitar una repetición electoral en Extremadura y Aragón entra en una fase decisiva tras el parón de Semana Santa. Este lunes, el portavoz nacional de Vox, José Antonio Fúster, ha defendido la postura de su partido tras la reunión del Comité de Acción Política, asegurando que están volcando todos sus recursos para alcanzar acuerdos de gobierno, aunque lamenta los obstáculos que, según él, llegan desde la sede nacional del PP en la calle Génova.
Esfuerzo contra la desconfianza
Fúster ha definido como «titánico» el trabajo que están realizando sus equipos económicos y la Secretaría General para presentar propuestas que califica de «sensatas» y con una «enorme carga de sentido común». Sin embargo, el portavoz ha sido tajante al señalar que el clima de confianza necesario se está viendo comprometido por factores externos a las mesas de negociación regionales.
- Críticas a Génova: Vox acusa a la dirección nacional del PP de poner «zancadillas» mediante la filtración de informaciones interesadas. Según Fúster, se están difundiendo peticiones atribuidas a Vox que no se corresponden con la realidad de la negociación.
- Clima de trabajo: Estas maniobras estarían dificultando, a ojos de la formación de Santiago Abascal, el avance de las conversaciones al generar un entorno de sospecha.
Sintonía con los «barones» regionales
A diferencia de la tensión con la cúpula nacional, Vox percibe una atmósfera distinta en las comunidades implicadas. Fúster ha destacado una «mejor predisposición» por parte de:
- María Guardiola (Candidata en Extremadura).
- Jorge Azcón (Candidato en Aragón).
Para el portavoz, los líderes regionales parecen estar más centrados en «resolver los problemas de los españoles» que la dirección central de su propio partido.
La pelota, en el tejado del PP
Tras reivindicar el carácter «responsable» de sus propuestas, Vox ha querido trasladar la presión final al Partido Popular. Fúster ha concluido dejando claro que el trabajo de su formación ya está hecho y que ahora es responsabilidad exclusiva del PP decidir si acepta las condiciones planteadas para formar gobiernos estables o si, por el contrario, aboca a ambas comunidades a unas nuevas elecciones.


















