El Partido Popular ha activado la maquinaria de máxima alerta para las elecciones andaluzas del próximo 17 de mayo. En un acto conjunto en Córdoba, el líder nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo, y el presidente de la Junta, Juanma Moreno, han marcado el objetivo estratégico de la campaña: lograr una «mayoría de estabilidad» que evite a toda costa que la comunidad caiga en el «lío» y el bloqueo que, según denuncian, representa la entrada de Vox en el Gobierno.
El fantasma de Extremadura recorre Andalucía
Juanma Moreno ha sido inusualmente directo al advertir sobre los riesgos de no alcanzar una mayoría suficiente. Recordando la convulsa formación de gobierno en otras regiones, el barón popular fue tajante:
«No podemos permitirnos el lujo de nuestros hermanos extremeños, que han estado seis meses bloqueados por el capricho de otra fuerza política».
Para Moreno, la gobernabilidad de Andalucía se decidirá en la «foto finish». Utilizando un símil futbolístico tras la reciente final de la Copa del Rey, el presidente andaluz vaticinó que las elecciones serán «una final a penaltis» donde cada voto será decisivo para no depender de las exigencias de la formación de Santiago Abascal.
Feijóo: Andalucía como «partido de ida» de las Generales
Alberto Núñez Feijóo, que se volcará en la campaña andaluza consciente de que en esta comunidad se juega uno de cada cinco votos de España, arropó a Moreno calificándolo como «el mejor portero de Andalucía». Para Génova, estas elecciones no son solo una cita autonómica, sino el termómetro definitivo antes de las elecciones generales.
Feijóo centró su ataque en la vicepresidenta María Jesús Montero, acusándola de querer «freír a impuestos» a los andaluces si el PSOE recupera el poder, y contrapuso el modelo de «moderación y gestión» del PP frente a la «política del ruido».
Las promesas: Impuestos, Ruralismo y Arraigo
El acto de Córdoba sirvió también para lanzar varias propuestas clave de cara a la próxima legislatura:
- Guerra fiscal: El PP-A ha prometido bonificar al 99% las herencias de viviendas entre hermanos, ampliando las rebajas fiscales ya existentes.
- Ley contra la despoblación: Moreno anunció la creación de la primera Ley de Desarrollo Demográfico y Desafío Rural para incentivar el crecimiento en las zonas más castigadas por la falta de población.
- Compromiso personal: En un gesto para disipar rumores sobre su posible salto a la política nacional en Madrid, Moreno aseguró: «Yo no me voy a mover de Andalucía en mi vida».
Una campaña de alto voltaje
Con el pistoletazo de salida en Córdoba, el PP busca movilizar al electorado moderado y evitar la fuga de votos hacia la derecha más dura. La estrategia es clara: vender la mayoría absoluta no como una ambición de poder, sino como la única garantía de que Andalucía no se detenga en «negociaciones interminables y líos de sillones».
La batalla por la «joya de la corona» ha comenzado, y el PP sabe que en esta tanda de penaltis se juega mucho más que el Palacio de San Telmo.















