Informes internos de las Fuerzas Armadas advierten de la vulnerabilidad de las ciudades autónomas y los peñones frente a la estrategia de «presión híbrida» de Marruecos y el giro diplomático de Estados Unidos.
MADRID – El estamento militar español ha elevado el tono de alarma. En una serie de informes técnicos y análisis estratégicos que han visto la luz este 21 de abril de 2026, altos mandos de las Fuerzas Armadas advierten de que la seguridad de Ceuta y Melilla se encuentra en un punto crítico. La recomendación es clara: España debe acometer un refuerzo inmediato y sustancial de sus capacidades de defensa en el norte de África para garantizar la integridad territorial.
Una amenaza en varios frentes
La preocupación militar no solo reside en la acumulación de armamento convencional por parte de Marruecos —que ha acelerado la modernización de su ejército con tecnología de última generación—, sino especialmente en lo que denominan «amenazas híbridas». Estas tácticas incluyen el uso de la presión migratoria, el bloqueo económico y el cuestionamiento constante de la soberanía en foros internacionales para desgastar la presencia española sin llegar a un conflicto abierto.
A este escenario se suma un factor desestabilizador en la escena internacional: los recientes informes que apuntan a que la administración estadounidense de Donald Trump podría estar barajando un giro en su política exterior, mostrándose más receptiva a las tesis marroquíes sobre la soberanía de las plazas españolas. Este posible desalineamiento de Washington, tradicional aliado de España en la OTAN, ha encendido todas las luces de emergencia en el Ministerio de Defensa.
Las claves del refuerzo solicitado
El estamento militar subraya que la actual configuración de defensa necesita una actualización urgente para adaptarse al siglo XXI. Entre las medidas propuestas por los expertos se encuentran:
- Despliegue Tecnológico: Aumento de la vigilancia mediante drones de largo alcance y sistemas de guerra electrónica para detectar y neutralizar incursiones en el espacio aéreo y marítimo.
- Fortalecimiento Logístico: Mejora de las infraestructuras en los puertos de Ceuta y Melilla para permitir una respuesta rápida y el despliegue de artillería de costa y sistemas de misiles de última generación.
- Disuasión Permanente: El informe militar insiste en que la mejor forma de evitar un conflicto es mostrar una capacidad de respuesta «robusta y creíble». Esto implica no solo más efectivos sobre el terreno, sino una mayor presencia naval y aérea en el Estrecho y el Mar de Alborán.
El dilema político
La advertencia militar coloca al Gobierno en una posición delicada. Mientras que el ala técnica de la Defensa reclama inversiones y firmeza, la diplomacia española intenta mantener el equilibrio en unas relaciones con Rabat que siempre caminan sobre el filo de la navaja.
Sin embargo, los mandos militares son tajantes: «La soberanía no se negocia, se defiende». El documento concluye que cualquier signo de debilidad en estos momentos podría ser interpretado por Marruecos como una oportunidad para avanzar en sus reivindicaciones territoriales, poniendo en riesgo no solo a las ciudades autónomas, sino la estabilidad estratégica de todo el flanco sur de Europa.















