El club rojiblanco devuelve el importe de las entradas a los 46 seguidores afectados y sus acompañantes debido a la nula visibilidad en el estadio, trasladando la reclamación del coste a la RFEF.
La final de la Copa del Rey en el Estadio de La Cartuja ha dejado un sabor amargo para el sector más vulnerable de la afición. Tras una oleada de indignación en redes sociales, donde se denunció la deficiente ubicación y la dudosa visibilidad de las plazas reservadas, el Atlético de Madrid ha decidido tomar cartas en el asunto de manera inmediata para proteger a sus seguidores.
Una ubicación «invisible»
Durante el encuentro, las redes se inundaron de imágenes de aficionados con movilidad reducida que, debido a la deficiente planificación del estadio sevillano, apenas pudieron seguir el juego. Las quejas se centraron en una ubicación que impedía ver el campo con normalidad, empañando lo que debería haber sido una jornada de fiesta para la familia atlética.
Reembolso inmediato y gesto de fidelidad
Ante la gravedad de los hechos, el Atlético de Madrid ha reaccionado con celeridad:
- Devolución total: El club ya ha devuelto el importe íntegro de las localidades a los 46 aficionados afectados y a todos sus acompañantes.
- Frente común contra la RFEF: Aunque el club ha adelantado el dinero como gesto de buena voluntad para «paliar la mala experiencia», la entidad rojiblanca ya ha anunciado que reclamará a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) que se haga cargo del coste total de estas entradas, al ser la organizadora del evento y responsable de la disposición del estadio.
Prioridad: la afición
Con este movimiento, el Atlético busca premiar la fidelidad incondicional de estos seguidores que, a pesar de las barreras físicas y las dificultades logísticas, viajaron a Sevilla para alentar al equipo. El gesto trata de compensar el desajuste de una organización que, una vez más, ha vuelto a situar el foco de la polémica sobre las infraestructuras de La Cartuja en las grandes citas.















