Sindicatos y especialistas en Medicina Preventiva denuncian, en el Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo, que la administración sigue sin reactivar este órgano técnico fundamental para la protección del personal sanitario.
CEUTA | La celebración del 28 de abril, Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, ha vuelto a poner de relieve una carencia histórica en el ámbito sanitario de la ciudad. Según informa El Pueblo de Ceuta, los representantes de los trabajadores del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) y el propio servicio de Medicina Preventiva reclaman la constitución urgente de un Comité de Seguridad y Salud específico.
Una espera que no cesa
A pesar de las promesas de la administración en meses previos, la realidad es que el órgano sigue sin materializarse. Alejandro Artero, presidente del sector de Sanidad de CSIF en Ceuta, resume la frustración de la plantilla: «Seguimos a la espera». Según declaraciones recogidas por El Pueblo de Ceuta, en la Mesa Sectorial de diciembre el INGESA se comprometió a estudiar la propuesta, pero tras varios meses, el avance ha sido nulo.
Actualmente, los asuntos de prevención sanitaria se derivan al Comité general de la Administración General del Estado, algo que los sindicatos tachan de «ineficiente».
«No es lo mismo un entorno administrativo que uno sanitario. Aquí hay radiaciones, agentes biológicos y productos químicos que requieren un análisis especializado», denuncia Artero.
El respaldo técnico de Medicina Preventiva
La petición no es solo sindical; cuenta con el firme respaldo del jefe del servicio de Medicina Preventiva y Prevención de Riesgos Laborales, Julián Domínguez. En una entrevista concedida a El Pueblo de Ceuta, el doctor Domínguez califica este órgano como una herramienta «fundamental» para analizar indicadores críticos como la siniestralidad, el absentismo y la vigilancia de la salud.
Para el especialista, el comité es clave para gestionar riesgos específicos que no se dan en otras profesiones:
- Riesgos físicos: Exposición a radiaciones ionizantes y sustancias cancerígenas (formol, citostáticos).
- Carga psicosocial: Estrés derivado de la presión asistencial y el síndrome de burnout (agotamiento emocional).
- Seguridad: Agresiones al personal y riesgos derivados de la turnicidad.
El agravio comparativo con Melilla
La situación en Ceuta resulta difícil de comprender para los trabajadores si se compara con otros territorios. El Pueblo de Ceuta señala que en Melilla sí existe un comité propio para el ámbito sanitario. Además, la ciudad ya contó con dos comités (Atención Primaria y Especializada) que desaparecieron durante la pandemia y cuya reactivación depende ahora exclusivamente de la voluntad política del INGESA, ya que la legislación no obliga de forma expresa a su creación.
Para los profesionales del HUCE y de los centros de salud, la recuperación de este órgano es vital para garantizar una atención de calidad. Como sentencia CSIF: «Si protegemos a los trabajadores, protegemos también a los pacientes».















