Los Ángeles Lakers se miden en semifinales del Oeste a unos Oklahoma City Thunder que les han pasado por encima durante la temporada regular con una defensa brutal y un Shai Gilgeous-Alexander que huele a MVP.
04/05/2026 — Los Oklahoma City Thunder son los vigentes campeones de la NBA y los máximos candidatos al anillo también este curso. Han liderado la temporada regular con un balance espectacular de 64-18 y han eliminado por la vía rápida a los Phoenix Suns, pasando por encima de ellos en cuatro partidos.
Este miércoles a las 2:30 de la madrugada (hora española), arrancan su serie frente a unos Lakers que siguen mermados por la baja indefinida de Luka Doncic. El propio entrenador angelino, JJ Redick, no ha dudado en elogiar a su rival: «Los Thunder son uno de los mejores equipos de la historia de la NBA». No es de extrañar que los especialistas y las casas de apuestas no den la más mínima opción a los californianos, que ahora buscarán dar la gran sorpresa.
Redick los compara con los Bulls y los Warriors
En la previa de las semifinales de la Conferencia Oeste, Redick se atrevió a comparar a los actuales Thunder con dinastías legendarias:
- Con los Chicago Bulls de Michael Jordan que ganaron campeonatos consecutivos en 1996 y 1997.
- Con los Golden State Warriors de Stephen Curry que dominaron la liga en 2015 y 2017.
«Es un hecho. Son así de buenos», argumentó el técnico de los Lakers, respaldando su opinión en estadísticas avanzadas.
Los números le dan la razón. Los Thunder han sido líderes de la NBA en porcentaje de tiros de campo defensivos (43,7%) y en rating defensivo (106,5 puntos por cada 100 posesiones), además de terminar segundos en puntos encajados por partido (107,9).
A todo esto se suma su gran estrella, Shai Gilgeous-Alexander, el vigente MVP de la liga y candidato número uno a repetir galardón tras promediar 31,1 puntos en temporada regular y subir hasta los 33,8 en estos playoffs. «Nuestros jugadores reconocen todo eso y lo respetan. Sabemos el reto que tenemos por delante», añadió Redick.
«No puedes entrar con miedo»
Los cuatro precedentes de esta temporada no invitan al optimismo para los Lakers. Los Thunder barrieron los cuatro enfrentamientos de la temporada regular por una diferencia media de 29,2 puntos:
- Derrota 121-92 (-29)
- Derrota 110-119 (-9)
- Derrota 139-96 (-43), el fatídico día de la lesión de Doncic
- Derrota 87-123 (-36)
A pesar de estos abultados resultados, en el vestuario de los Lakers se respira rebeldía. Jake LaRavia fue claro al respecto: «Puedes respetar al rival, pero no puedes temerle. No puedes entrar al partido con miedo porque luego te van a humillar». El alero mantiene la vista fija en el objetivo: «Ganar los partidos y ganar la serie».
La misma mentalidad que contra los Rockets
Esa misma condición de víctimas la vivieron en la ronda anterior, cuando eliminaron a Houston por 4-2.
«Tampoco creía nadie que íbamos a superar a Houston, pero todos en este edificio sí lo creíamos. Tenemos la misma mentalidad de cara a estos partidos», afirma Austin Reaves, ya totalmente recuperado de sus molestias.
No es el caso de Luka Doncic, cuya vuelta sigue en el aire tras sufrir una lesión en los isquiotibiales de su pierna izquierda a principios de abril. Sin el esloveno, los Lakers tendrán que encomendarse una vez más a un LeBron James incombustible.
A sus 41 años, «El Rey» firmó una eliminatoria espectacular ante los Rockets con medias de 23,2 puntos, 8,3 asistencias y 7,2 rebotes. El gran interrogante ahora es ver cómo aguantará el físico ante el despliegue de los Thunder.
La polémica de las faltas y «rezar» ante Shai
Por último, Redick aprovechó para lanzar un pequeño dardo a la consistencia defensiva de Oklahoma y el arbitraje: «Están entre los cinco mejores en todas las categorías de juego disruptivo: robos, tapones, pérdidas forzadas… Y, de alguna manera, logran todo eso cometiendo sólo 19 faltas por partido, lo cual es de lo más notable en la historia».
Mientras tanto, en el otro lado de la cancha, Shai Gilgeous-Alexander sigue forzando personales a un ritmo endiablado: es el tercero que más viaja a la línea de personal en toda la NBA con 9 tiros libres por encuentro.
Para detener al canadiense, Redick tiró de ironía y resignación: «Nadie ha podido detenerlo en toda la temporada, así que sólo queda esperar y rezar».















