Con 55 puntos en el casillero y la permanencia asegurada, el conjunto de José Juan Romero se consagra como el «juez» de la categoría, castigando la complacencia de los aspirantes al ascenso.
CEUTA | El calendario de la competición avanza implacable hacia el verano, pero en la ciudad autónoma parece que el tiempo se ha detenido en el punto de máxima intensidad. Mientras otros equipos empiezan a gestionar esfuerzos o a mirar de reojo el mercado de fichajes, el AD Ceuta sigue compitiendo con una «honestidad tremenda», como si cada balón dividido fuera el último de la temporada.
Un muro de resistencia: El Castellón, la última víctima
El pasado domingo, el Castellón aterrizó en el Murube con el cartel de «máquina destructiva». Tras el 0-1, los de Pablo Hernández tuvieron el escenario idóneo: espacios para correr y transiciones letales. Sin embargo, se toparon con la resistencia numantina de un Ceuta que, sostenido por un inmenso Guille Vallejo, se niega a romperse.
A pesar de las bajas sensibles y de futbolistas que llegan al tramo final en «reserva», el colectivo siempre encuentra una respuesta. Ni la ausencia de Redru en su mejor momento, ni el desgaste de piezas clave como Matos o Rubén Díez, han logrado diluir la identidad de un equipo que terminó encerrando al Castellón bajo el diluvio del descuento.
La mística de José Juan Romero
«Mantener vivo el hambre de un vestuario en mayo es más complejo que diseñar cualquier pizarra táctica».
El técnico sevillano ha logrado que su plantilla no se deje llevar por el «ruido» de final de temporada. Su ya famosa frase —«los huevos como castores»— tras el empate ante el Castellón, no es solo un chascarrillo; es la definición gráfica de un equipo que muerde, que agota al rival y que obliga a picar piedra durante noventa minutos.
Próxima parada: Málaga
La sensación en la categoría es de una «pereza competitiva» cuando toca enfrentarse a los caballas. No es falta de ganas, es el desgaste físico y mental que supone jugar contra un equipo que no tiene nada que perder, pero que compite como si le fuera la vida en ello.
El próximo en pasar por este «peaje incómodo» será el Málaga. En Martiricos ya están sobre aviso: los 55 puntos del Ceuta no son una cifra de relajación, sino el aval de un equipo con alma que promete ser un juez implacable en la lucha por el ascenso.















