San Fernando de Henares (Madrid) – Este jueves, 14 de mayo de 2026, la Audiencia Nacional ha dado por concluido el juicio contra la familia del expresidente de la Generalitat, Jordi Pujol Soley. Tras 38 sesiones y casi seis meses de proceso judicial, el tribunal ha dejado la causa vista para sentencia después de que todos los acusados decidieran renunciar a su derecho a la última palabra.
El proceso, centrado en la fortuna oculta de la familia en Andorra, finaliza con la ausencia del patriarca en el banquillo. Jordi Pujol Soley, de 95 años, fue eximido el pasado 27 de abril tras acreditarse que su estado de salud le impide afrontar la vista oral.
Peticiones de cárcel: El primogénito, principal señalado
La Fiscalía Anticorrupción, representada por Fernando Bermejo, mantiene acusaciones por delitos de asociación ilícita, blanqueo de capitales, falsificación documental, delitos contra la Hacienda Pública y alzamiento de bienes. Las penas solicitadas son las siguientes:
- Jordi Pujol Ferrusola (primogénito): 29 años de prisión (la pena más alta).
- Mercè Gironés (exesposa del primogénito): 17 años de prisión.
- Josep Pujol Ferrusola: 14 años de prisión.
- Oriol, Marta, Mireia, Pere y Oleguer Pujol: 8 años de prisión para cada uno de los cinco hijos restantes.
- Empresarios: 5 años de cárcel para nueve empresarios acusados de colaborar en el blanqueo mediante contratos y facturas ficticias.
La tesis de la acusación frente a la defensa
Según el fiscal, la familia amasó una fortuna en Andorra que superó los 38 millones de euros desde 1990. La tesis principal sostiene que este patrimonio no tiene un origen lícito, sino que proviene del cobro de comisiones a empresarios que obtenían adjudicaciones públicas de la Generalitat.
Por su parte, todos los acusados han solicitado su absolución. La defensa ha insistido durante todo el juicio en que no existen pruebas de corrupción y que el dinero acumulado responde al «legado» que el abuelo, Florenci Pujol, dejó a la familia, una versión que ha sido el eje central de su argumentación durante años.
Cierre del proceso
Con la renuncia a la última palabra, los siete hijos de Jordi Pujol y el resto de implicados quedan ahora a la espera del fallo de la Audiencia Nacional, que deberá determinar si el origen de los fondos andorranos fue una herencia familiar o el resultado de una red de corrupción sistémica.















