Goles de Gonzalo García y Jude Bellingham sellan el 2-0 en una noche marcada por la crisis institucional, los pitos a Florentino Pérez y el divorcio total con la estrella francesa.
MADRID – El Santiago Bernabéu vivió anoche una de sus jornadas más gélidas de la temporada, y no precisamente por la temperatura. En un partido correspondiente a la jornada 36 de LaLiga EA Sports, el Real Madrid se impuso por 2-0 al Real Oviedo, pero el resultado deportivo quedó totalmente eclipsado por el clima de hostilidad que reina en el coliseo blanco tras una campaña decepcionante.
El partido: Gonzalo abre el camino y Bellingham sentencia
Con LaLiga ya matemáticamente perdida frente al FC Barcelona, el equipo de Arbeloa (quien recientemente sustituyó a Xabi Alonso en el banquillo) saltó al campo rodeado de un ambiente enrarecido. Gonzalo García fue la nota positiva de la noche, adelantando a los blancos en el minuto 43 tras aprovechar una asistencia de Brahim Díaz.
Pese al dominio local, el Real Oviedo tuvo sus opciones de empatar, especialmente en las botas de Nacho Vidal y Fede Viñas, quienes pusieron a prueba a Courtois y la solvencia de Raúl Asencio. Finalmente, en el minuto 79, Jude Bellingham sentenció el encuentro con un disparo inapelable tras una brillante maniobra individual, amansando momentáneamente el enfado de la grada.
Mbappé y Florentino, en el ojo del huracán
Sin embargo, la verdadera noticia estuvo en la grada y en el banquillo. Kylian Mbappé, que comenzó el partido como suplente, fue recibido con una sonora pitada por parte de la megafonía y de los aficionados cuando saltó al campo en la segunda mitad. El divorcio entre el astro francés y la parroquia madridista parece total; cada balón que tocaba el delantero venía acompañado de silbidos, un síntoma del desgaste tras una segunda vuelta para el olvido.
La tensión no se limitó a los jugadores. El palco también fue objeto de las iras del madridismo. Se escucharon gritos de «Florentino dimisión» y se exhibieron pancartas contra la gestión del presidente, señalando directamente a la cúpula blanca por la deriva del equipo en este tramo final de la temporada.
Polémica post-partido: Mbappé «va a la guerra»
Si el ambiente ya estaba caldeado, las declaraciones de Mbappé tras el pitido final terminaron de incendiar el club. El delantero no se mordió la lengua ante los micrófonos: “Teníamos una estructura de idea de juego y lo dejamos escapar en la segunda parte de la temporada”, afirmó, lanzando un dardo directo al cambio de entrenador y a la planificación deportiva. Sus palabras sugieren una ruptura interna que anticipa un verano convulso en las oficinas de Valdebebas.
Con este triunfo intrascendente, el Real Madrid se mantiene segundo en la tabla con 80 puntos, mientras que el Real Oviedo sigue hundido en la última posición con apenas 29 puntos, confirmando las enormes distancias entre ambos conjuntos a pesar de lo ajustado que llegó a estar el marcador por momentos.















