Los pasajeros del buque ‘MV Hondius’ afrontan su noveno día de cuarentena y podrán salir a las zonas comunes de la planta bajo estrictas medidas de protección.
MADRID.– El Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla trabaja a contrarreloj para implementar un protocolo de visitas «escalonadas y seguras» a lo largo de esta semana para los 13 contactos estrechos por hantavirus. La medida llega tras confirmarse un segundo resultado negativo en las pruebas diagnósticas de este grupo, una noticia que ha sido recibida con gran optimismo dentro del centro sanitario. Por su parte, el único paciente cuyo positivo fue confirmado continúa ingresado en aislamiento, evolucionando favorablemente y con estricto seguimiento médico.
Los 13 afectados, todos ellos pasajeros del buque MV Hondius, encaran este martes su noveno día de confinamiento preventivo. «Están muy ilusionados, tienen muchas ganas y están muy alegres por haber recibido la noticia del segundo negativo», ha destacado en declaraciones a los medios José García, delegado del sindicato CSIF en el Hospital Gómez Ulla. El resultado negativo conjunto disipa los temores iniciales de un brote masivo y confirma el éxito de las medidas de contención.
Fin del confinamiento estricto en habitación
A partir de hoy mismo, el régimen de aislamiento total se flexibilizará sustancialmente para este grupo. Según lo estipulado en el protocolo de la Comisión de Salud Pública, los 13 pasajeros podrán abandonar sus habitaciones individuales y transitar por las zonas comunes de la planta específica en la que se encuentran ingresados. No obstante, esta movilidad estará condicionada al uso obligatorio de Equipos de Protección Individual (EPI) y mascarillas de alta seguridad.
La prioridad absoluta del centro hospitalario radica ahora en la gestión de los reencuentros familiares. La dirección del Gómez Ulla está organizando los turnos para que los allegados puedan acudir de forma progresiva. «No pueden venir todos, aunque quieran, a la vez», ha advertido el representante sindical, incidiendo en que el ordenamiento preventivo busca evitar aglomeraciones que comprometan la seguridad biológica del recinto.
«No vamos a permitir que haya ninguna exposición ni para ellos mismos. Pensad que si hay un contacto estrecho entre ellos y luego resulta que hay un positivo en fases posteriores, tendríamos que reiniciar todo el periodo de cuarentena desde el primer día.»
— José García, delegado de CSIF del Hospital Gómez Ulla
García ha querido poner en valor el rigor de los procedimientos ejecutados en el hospital madrileño, enfatizando que la ausencia de contagios cruzados entre el único paciente infectado y el resto de los aislados evidencia que «se está trabajando bien» y que los circuitos de aislamiento han funcionado de manera impecable.
Evolución del único caso positivo
Respecto al único caso confirmado de hantavirus en España —un varón de 70 años que permanece ingresado desde el lunes de la semana pasada en la prestigiosa Unidad de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel (Uatan)—, las noticias institucionales siguen siendo tranquilizadoras. El paciente se encuentra «de momento bien, evolucionando de forma positiva» dentro de la gravedad clínica que reviste este patógeno.
Los especialistas médicos de la Uatan continuúan estudiando «todas las posibilidades» terapéuticas y epidemiológicas aplicables a su cuadro clínico. A diferencia de sus compañeros de embarcación, las estrictas condiciones de la unidad de alto nivel hacen que para este paciente «vaya a ser difícil» recibir visitas presenciales a corto plazo. Pese al aislamiento estricto, el entorno sanitario apunta que el paciente mantiene una actitud fuerte y está «deseando que pase la enfermedad para poder volver a su cuarentena normal» y posterior recuperación.
Refuerzo de personal sanitario Coincidiendo con esta crisis sanitaria, el sindicato CSIF ha aplaudido la renovación urgente de 200 profesionales sanitarios del Gómez Ulla cuyos contratos expiraban de forma inminente. Esta medida regulatoria, pactada con el Ministerio de Función Pública, se verá reforzada con la incorporación inmediata de otros 70 trabajadores para garantizar la cobertura asistencial.
Próximos pasos y horizonte de alta
Preguntado por la posibilidad de que los ingresados puedan completar el aislamiento restante en sus respectivos domicilios particulares una vez se cumplan 28 días desde el inicio del confinamiento, el delegado de CSIF se ha mostrado prudente. Ha apelado a la calma del entorno y a ir «pasito a pasito: primero gateamos y después andamos».
La decisión final quedará en manos de las directrices que dicte la Dirección General de Salud Pública. Si las autoridades consideran que «no hay ningún problema» y se mantiene la tendencia de resultados negativos, se autorizará el traslado domiciliario. Desde el sindicato profesional han garantizado que se mantendrán vigilantes y rigurosos en el cumplimiento de cada uno de los protocolos de seguridad para proteger tanto la salud de los pacientes como la del personal del centro.















