El acusado, actualmente en prisión preventiva, niega su relación con los paquetes interceptados, cuyo valor en el mercado negro superaba los 151.000 euros. El envío tenía como destinatario su propio nombre y un domicilio de la Península.
La Fiscalía solicita una pena de tres años y medio de prisión para M.R.M.C., acusado de un delito contra la salud pública tras intentar presuntamente traficar con 22 kilos de hachís utilizando el servicio postal. El procesado ideó una estrategia consistente en personarse en la oficina de Correos de Ceuta para enviarse la sustancia estupefaciente a sí mismo, figurando él mismo como remitente y como destinatario en una vivienda de la Península.
Los hechos se remontan a noviembre de 2025. Tras no alcanzarse un acuerdo de conformidad durante la audiencia preliminar celebrada este martes, el acusado —que mantiene su inocencia y niega cualquier vínculo con el envío de la droga— deberá enfrentarse próximamente a un juicio oral por la vía penal.
El control de seguridad detectó el cargamento
El investigado acudió a las dependencias de Correos con varios bultos en los que el hachís se encontraba camuflado junto a otros objetos cotidianos. Para formalizar el envío, aportó sus datos personales reales con el objetivo de que los paquetes superaran los filtros aduaneros y llegaran a un domicilio de su titularidad al otro lado del Estrecho.
Sin embargo, los sistemas de control funcionaron con éxito:
- La sospecha: El servicio de seguridad interna de Correos detectó irregularidades en los bultos y activó el protocolo de colaboración con las fuerzas de seguridad.
- El hallazgo: Agentes de la Guardia Civil procedieron al escaneado de la mercancía, localizando en su interior numerosos bloques compactos que resultaron ser hachís.
- La tasación: El peso total de la droga incautada ascendió a 22 kilogramos, con una valoración estimada en el mercado ilícito de 151.000 euros.
Debido a la elevada cantidad de droga intervenida, el caso fue calificado de notoria importancia. Por este motivo, el juzgado decretó para M.R.M.C. la medida de prisión preventiva, situación en la que permanece desde el pasado otoño a la espera de la celebración de la vista.
Un ‘modus operandi’ recurrente entre pequeños traficantes
A pesar de lo rudimentario del método, fuentes policiales señalan que el uso del correo postal como vía de transporte no es un hecho aislado, sino una triquiñuela a la que recurren con cierta frecuencia pequeños traficantes, lo que obliga a mantener una vigilancia constante en los puntos de salida de la ciudad autónoma.
Precedentes en Ceuta: Las bases de datos policiales recuerdan casos idénticos en la jefatura ceutí. En agosto de 2019, la Guardia Civil arrestó a un ciudadano de Barcelona que aplicó exactamente la misma estrategia para enviarse 29 kilos de hachís. En aquella ocasión, el procesado terminó reconociendo el delito y fue condenado a tres años y cuatro meses de cárcel.















