La cadena pública suspende las entregas de este miércoles y jueves, posponiendo el próximo episodio al viernes 3 de julio, en una semana marcada por el ultimátum de Manuel a Ciro y las sospechas de Petra sobre el servicio de Máximo
La programación habitual de las tardes de La 1 de TVE sufrirá una alteración temporal esta semana. La cadena pública ha decidido paralizar las emisiones de ‘La Promesa’ durante las jornadas del miércoles 1 y el jueves 2 de julio con motivo de la retransmisión del Mundial de Fútbol 2026. Esta decisión organizativa obliga a aplazar el estreno del capítulo 863 al próximo viernes 3 de julio, reduciendo la oferta semanal a tan solo dos episodios, para contrariedad de sus telespectadores habituales. La producción diaria, realizada por RTVE en colaboración con Bambú Producciones, retomará su curso el viernes con importantes novedades en sus tramas principales tras los últimos acontecimientos vividos en el palacio.
En la próxima entrega de la ficción, la culpa afectará de manera directa a Adriano, quien se encuentra abrumado por la situación que atraviesa. El personaje solicitará a Martina poner fin a la relación sentimental que mantienen, al considerarse incapaz de continuar asumiendo el riesgo de ser descubiertos por el resto de los habitantes de la casa. Este distanciamiento coincide con un incremento notable de la tensión entre Martina y Jacobo, cuyas disputas y peleas verbales se vuelven cada vez más frecuentes en el día a día.
Por otra parte, Petra iniciará sus propias indagaciones para averiguar si Máximo de Buenaventura, amigo íntimo del marqués cuya inminente visita ya ha alterado la convivencia, acudirá al palacio acompañado de su propio servicio. El interés de Petra radica en que su hermana Tomasa trabaja actualmente para el duque. La relación entre ambas se encuentra completamente rota, dado que acumulan quince años sin dirigirse la palabra, lo que abrirá una nueva línea argumental en el desarrollo de la serie.
Consecuencias familiares y movimientos empresariales
La llegada de Máximo tendrá también repercusiones en la situación de Curro y Ángela. Ambos personajes celebrarán que los preparativos para el recibimiento del duque eclipsen y opaquen su posible marcha del palacio, permitiéndoles ganar tiempo. En el plano económico, Manuel se verá obligado a dar explicaciones ante Alonso y Curro, argumentando que cedió una parte de su empresa a Ciro con el único objetivo de preservar la concordia familiar. Sin embargo, la justificación no convencerá a Julieta, quien no dudará en reprochar formalmente a su marido su actitud, calificándolo de caradura.
La tensión empresarial se resolverá mediante una postura de fuerza por parte de Manuel. El heredero se plantará definitivamente ante Ciro para comunicarle un ultimátum determinante: o acepta de forma inmediata el 5% de las acciones de la empresa cinematográfica o, por el contrario, se quedará sin ninguna participación en los negocios familiares.
Tensiones heredadas y planes de viaje
Estos movimientos suceden a los hechos acontecidos en el capítulo 862, emitido este martes 30 de junio, donde Manuel no había confesado a Curro el verdadero motivo de su oferta a Ciro, aunque sí se mostró sincero con Julieta, al tiempo que sus sentimientos mutuos continúan en aumento. Asimismo, la adjudicación de la gestión de las tierras a Jacobo y la entrada de Ciro en los negocios provocaron el enfado de Leocadia y Lorenzo, indignados ante la fortuna que recibirán ambos en detrimento de sus propios intereses.
El anuncio de la visita de Máximo de Buenaventura ya había generado el rechazo de Leocadia debido a una lista de exigencias enviada de avanzadilla por el ayuda de cámara del duque, cuyos requerimientos fueron tachados de ser más propios del Rey de España. En paralelo a estos conflictos, Leocadia propondrá a Ángela la realización de un viaje conjunto de madre e hija; una iniciativa que la joven recibirá con desconfianza al considerar que la verdadera intención de su madre es aprovechar el trayecto para cuestionar y «taladrarle» la cabeza. Mientras tanto, en el servicio, la preocupación de Carlo y Samuel por la tardanza de María se vio interrumpida por la aparición de Alonso ensangrentado en las dependencias de La Promesa.


















